Arequipa Valley

Hace algunos años, la idea de que Arequipa pudiera convertirse en la cuna de empresas de base tecnológica altamente sofisticadas se limitaba, acaso, a la visión excéntrica de los más fantasiosos amantes de la tecnología. Hoy, las posibilidades parecen más claras.

Los emprendimientos referidos a tecnología en la ciudad de Arequipa están en aumento, y el escenario local se muestra propicio para la generación de start-ups en nuevas industrias. Así, de manera similar a Lima Valley, organizaciones como Arequipa Valley buscan impactar positivamente en la generación de empresas de base tecnológica y en su sofisticación.

Emprendedores tecnológicos
En esta entusiasta visión, alimentada por los sueños de emprendimiento de una generación tecnológicamente apasionada, nació hace dos años Arequipa Valley, un faro que se ha planteado como objetivo guiar el camino de los emprendedores tecnológicos en Arequipa.

“Arequipa Valley es una organización no gubernamental encargada de promover la tecnología y servir de nexo entre las universidades, las empresas y los emprendedores”, señala Alfredo Gama, director general de Arequipa Valley. “Nos constituimos como un hub para que conversen diferentes actores relacionados con el emprendimiento tecnológico en la ciudad de Arequipa”.

Arequipa Valley se constituye como uno de los centros más importantes a nivel nacional, luego de Lima Valley –que lleva formado cuatro años y que tiene una capacidad de convocatoria de 4,000 o 5,000 emprendedores–. “En Arequipa aún no nos acercamos al movimiento liderado por Lima, que concentra la llegada de numerosos expositores”.

Kenny Lazo, también director de Arequipa Valley, puntualiza: “Estamos en un proceso de concientización. La competencia empresarial está llegando a Arequipa cada vez con más fuerza, y aquellas empresas que no usan la tecnología se quedarán atrás. Es perturbador que en nuestra ciudad existan empresarios o profesionales que no usen su correo electrónico y se hayan quedado utilizando los medios convencionales de comunicación, anticuados e ineficientes”.

“La ruta clara es aprovechar la ola que está generando el Programa Profesional de Ciencia de la Computación de la Universidad Católica San Pablo, y aprovechar la capacidad de investigación, desarrollo y generación de ideas de sus alumnos”, explica Alfredo. “Así, en Arequipa podemos crear tecnología basada en lo que se encuentra en boga a nivel internacional, a diferencia de Lima, donde la mayor parte del emprendimiento se ha basado en replicar otros servicios”.

La percepción desde la organización es que, en estos momentos, Arequipa comienza a perfilarse como más atractiva para este tipo de inversiones que Lima. Para que esto se dé con más fuerza, argumenta Alfredo, “es sumamente importante que los emprendedores arequipeños aprendan a compartir sus ideas. Recuerdo que, hace algún tiempo, en los primeros congresos que realizamos, las personas llegaban con fantásticas ideas, pero no participaban de la discusión”.

El tamaño del mercado local tampoco es una limitación. “La oportunidad para las start-ups es que sus servicios pueden tener escalabilidad y alcance internacional y, por ende, inicialmente no dependeríamos de la demanda regional. Debe entenderse que no solo es Arequipa, es Sudamérica y el mundo. No pongo mi empresa para conquistar el mercado arequipeño: mi mercado es global”.

El futuro de Arequipa Valley
Alfredo es entusiasta respecto al futuro de la organización. “En nuestros planes están hacer ferias de tecnología y mapear las empresas tecnológicas. En Arequipa existen unas diez start-ups que trabajan con tecnología avanzada y son reconocidas. Nos hemos planteado como meta que, para finales del 2015, haya cincuenta start-ups ya constituidas en Arequipa”.

Acceder a los recursos para el desarrollo de los nuevos negocios en tecnología tampoco es un obstáculo insalvable. “Es alentador escuchar de varios inversionistas el interés por ingresar al mercado arequipeño”. “Además”, añade Kenny, “trabajaremos con el Gobierno para impulsar el emprendimiento de empresas de base tecnológica”.

“Es decir, existen fondos”, asegura Alfredo. “Sin embargo, aún no se ven ideas explosivas que irrumpan en el mercado; por ello, el emprendimiento se ha visto frenado”, explica. “Para el mediano plazo, tenemos como objetivo trabajar con todas las universidades, dado que ahí están los jóvenes innovadores creadores de empresas”, añade Kenny.

Publicado en Mercados & Regiones número 4, diciembre de 2014

Sea el primero en comentar sobre "Arequipa Valley"

Deje un comentario