Ladrillera El Diamante: Una empresa arequipeña con certificación de calidad se expande al Cusco

“Ladrillera El Diamante también está certificada como empresa socialmente responsable por el Grupo International. Estamos atentos a cuidar el medio ambiente; por eso, nuestra fábrica también funciona con gas.”

ENTREVISTA A JAVIER CUBA AGUILAR, ASESOR DE IMAGEN Y COMUNICACIONES DE LADRILLERIA EL DIAMANTE

¿Cuáles son los orígenes de Ladrillera El Diamante?
La historia de Ladrillera El Diamante se remonta hasta hace 115 años. Ladrillera El Diamante nace en el distrito de Yarabamba, como una ladrillera artesanal, como todas las de la época, de propiedad de la familia Linares. Hace cincuenta años, Don Héctor Linares, traslada su ladrillera hacia la zona frente a la Gran Unidad Escolar Mariano Melgar, en Paucarpata. Allí se funda una ladrillera semi-mecanizada, la ladrillera Santa María. Luego, hace más de cuarenta años, se traslada a la Variante de Uchumayo, donde no había todavía ningún competidor. Ladrillera El Diamante fue la primera. Poco a poco, la ladrillera va creciendo, no solamente en los terrenos donde está la fábrica, sino cerca de la Vía de Circunvalación. Con este crecimiento, Don Héctor Linares Málaga –quien falleció hace dos años–, con su esposa, fundan Ladrillera El Diamante, hace cuarenta años.

¿Fuera de Ladrillera El Diamante, tenían otros negocios?
Don Héctor sólo tenía el negocio de Ladrillera El Diamante. Con el paso del tiempo, empieza a trabajar con sus seis hijos: Félix, Rolando, María, Ángel, Irene y Libertad.

Ladrillera El Diamante, bajo la tutela de Don Héctor, empieza a crecer. Participamos en varias licitaciones nacionales y, por la calidad de los productos, las ganamos. Esto hace que nuestro crecimiento sea muy rápido. Los hijos –todos profesionales– ven que el transporte podía ser un negocio rentable. Con el tiempo, ya no solamente se dedican al trasporte de ladrillo, sino también hacen otros servicios de transporte, como el alquiler de vehículos, y se amplían a otros rubros: construcción, textil e inmobiliario. Además, se tiene el Centro Diamante, un centro logístico con cinco módulos de carga y descarga.

Ustedes empiezan como Ladrillera El Diamante en el año 1970. ¿En estos cuarenta años que han pasado, en qué momento se empieza a despegar?
Los terremotos trajeron mucha destrucción y se hizo necesaria una reedificación de las ciudades. Lógicamente, se tiende a hacerlo con materiales de construcción debidamente certificados. Nosotros ganamos una licitación para la reconstrucción de Ica, Pisco y Nazca. También para la reconstrucción de Moquegua y de Arequipa, en el año 2001.

¿Qué participación de mercado tienen en el sur?
En el sur, nuestra participación es de más del 40%. El otro 60% se divide, aproximadamente, en 40% de empresas artesanales y 20% de ladrilleras mecanizadas –en Arequipa hay cuatro ladrilleras mecanizadas–.Esencialmente estamos en Arequipa; tenemos cuatro sucursales. También estamos en El Pedregal, Camaná, Moquegua –con dos sucursales– , Juliaca –con dos–, en Puno y en Cusco. Todas son sucursales para la venta, que dependen de una sola planta productora. Mensualmente estamos produciendo más de 20,000 toneladas de ladrillos.

Hemos sabido entrar en el mercado. A través del Club Constructor Diamante, tenemos un convenio con las municipalidades del sur del Perú y damos capacitación gratuita a todos los albañiles y maestros de obra. Este es el cuarto año que estamos haciendo estas capacitaciones. En esta ocasión, estamos enseñándoles a los maestros albañiles a leer planos –algo muy importante– y, con eso, logramos que el mercado lógicamente tenga mayor conocimiento de lo que es un buen ladrillo.

¿El consumidor es consciente de la importancia de construir con materiales buenos?

Hay un buen sector de consumidores que no conocen de la calidad de ladrillo. Nosotros no tenemos una publicidad masiva, agresiva. Nuestra mayor publicidad es de persona a persona; por ejemplo, es el maestro de obra, el albañil, el que dice “mejor hágalo con Diamante, porque resiste más”. En nuestras capacitaciones, él se da cuenta de cuál es la diferencia entre un ladrillo y el otro, y cómo con este puede hacer mejor su trabajo.Como dato anecdótico, en el sector de Mariscal Castilla pudimos captar una cosa curiosa; se decía: “Para pared, véndame cualquier ladrillo –el más barato–; pero para techo quiero Diamante”. Se buscaba el sello de Diamante en el ladrillo para techo. Es algo que nos llamó la atención, porque se reconoce que los ladrillos para techo tienen una calidad muy superior a todos los demás ladrillos y por eso los clientes los prefieren.

¿Qué significa la certificación ISO que han obtenido?

La certificación ISO 9001-2008 está enfocada hacia el consumidor; es decir, cómo llegar de mejor manera al cliente y que nuestros servicios sean los más esmerados, juntamente con la calidad de nuestro producto. Nuestro producto está certificado por la Universidad Nacional de San Agustín como un ladrillo tipo 4, tipo 5.

Los ladrillos van del tipo 1 al tipo 5. Del tipo 1 al tipo 3, son ladrillos comunes y corrientes; es decir, solamente pueden ser usados para cercos, para cualquier tipo de división que no sea estructural. Los ladrillos de 3.5 a 5 son los ladrillos antisísmicos o lo que el Estado llama ladrillos “infes”, es decir, para infraestructura escolar y de salud. Con estos se construyen los colegios, las postas médicas y los hospitales. Por eso nosotros tenemos como principal cliente al Estado.

¿Cómo les ha ido este 2014 en el tema de ventas?
Excelente, hemos subido en ventas respecto al 2013. Si bien hubo un bache en lo que es el sector construcción, no nos afectó.

Básicamente, no les afectó porque tienen como cliente al Estado.
Exacto. También el sector privado está bien atendido por nosotros, porque somos una ladrillera que tiene stock suficiente para poder surtir al mercado. Vendemos al Estado, a las constructoras; y nuestros canales de venta también son los retail y los ferreteros. Ellos reciben un precio especial y son nuestros canales de distribución en todo el sur del Perú. El consumidor final también es atendido por nosotros; por eso tenemos el Club Constructor Diamante. Es una muy buena manera de ganar mercado.

¿Qué más le gustaría agregar sobre la empresa?
Ladrillera El Diamante también está certificada como empresa socialmente responsable por el Grupo International. Estamos atentos a cuidar el medio ambiente; por eso, nuestra fábrica también funciona con gas.

Traemos el gas desde Lima y nuestros productos están debidamente garantizados, porque cada lote es verificado en cuanto a su calidad por la Universidad Nacional de San Agustín, que cuenta con los mejores laboratorios en el sur del Perú, y que certifican la calidad del ladrillo.

¿Cómo hacen con el polvo?
Tenemos el Instrumento de Gestión Ambiental aprobado, por lo que contamos con diferentes agentes mitigadores de polvo y cumplimos con ello los estándares requeridos.

¿De qué se sienten orgullosos?
En ser la ladrillera que fabrica el mejor ladrillo del país.

¿Cuáles son los próximos planes de inversión o expansión?
El plan de expansión más cercano es en Cusco, que tiene muy buena arcilla, para que la planta crezca más.

Publicado en Mercados & Regiones número 8, junio de 2015

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