Para una vida plena

Nuestra vida necesita de diferentes actividades para lograr un equilibrio. Invertimos nuestro tiempo en lo que nos parece más productivo o en lo que nos causa alegrías momentáneas; sin embargo, para vivir una vida equilibrada, es importante prestar atención a todos los aspectos de nuestra vida.

ESCRIBE KATTY SANTANA SALAS, ANALISTA DE AURUM CONSULTORÍA Y MERCADO

Ilustremos esta idea: una planta necesita agua, sol, tierra fértil y un clima adecuado para rendir frutos. Nosotros también dependemos de varios factores para crecer.

Profesional

Este es uno de los aspectos más importantes de la vida, ya que, mediante el trabajo, somos personas útiles para la sociedad, nos sentimos valorados y nos brinda los medios para desarrollar otras actividades. Algunos pueden llegar a invertir demasiado tiempo en este aspecto, dejando que el trabajo los absorba y, como consecuencia, aunque parezca contradictorio, podrían incluso rendir menos. De otro lado, hay quienes deciden no invertir tiempo en trabajar. Sin embargo, si no lo hacen ahora, en el futuro les resultara mucho más difícil. Además, el valor de las cosas se reconoce trabajando.

Intelectual

Desarrollarnos, aprender, progresar son pilares fundamentales de una vida emocionante y sana. El estancamiento equivale a retroceso. Hay que buscar lo que nos apasiona y dedicarnos a desarrollar y a fomentar eso que nos gusta. Así, podríamos disponer de una herramienta útil para llevar adelante nuestra vida y ser de ayuda para otros.

Recreacional

La recreación permite relajarse, divertirse, reírse, soltar tensiones. Es mejor elegir actividades que nos hagan salir de enfrente de la PC y que abarquen también otras áreas de nuestra vida.

Social

En este punto, los amigos y la familia asumen un rol muy importante; con ellos podemos nutrirnos, fortalecernos, animarnos y tolerarnos cuando necesitamos alguien que nos escuche y aconseje. Cuando los lazos familiares se hacen insostenibles por la misma convivencia o conflictos emocionales que se originaron en el pasado, una señal de madurez es intentar reestablecer estos lazos. El perdón, la humildad y la compasión son los elementos que nos ayudan a lograrlo. El rencor y el orgullo nos alejan y perjudican.

Física

Hacer alguna clase de actividad física es crucial para armonizar cuerpo y mente. Los músculos se tienen que mover y la sangre tiene que fluir. No hace falta correr una maratón o anotarse en un gimnasio. La alimentación también es importante en este punto. Comer sano es un hábito que se adquiere y que no equivale a comer cosas sin sabor o aburridas. Se puede comer sano alimentándose de cosas deliciosas, solo hace falta informarse un poco.

Psicológica

Armonizar nuestra vida es también armonizar nuestra mente. Si dejamos conflictos internos “para después”, fácilmente seremos presa del estrés, el miedo, la ira y la depresión. Algunas herramientas para evitar nuestras dudas existenciales son la meditación, la ayuda profesional y escribir. Es decir, toda actividad que nos permita tener un momento a solas con nosotros mismos que nos ayude a encontrarnos.

Espiritual

Es el aspecto más valioso, porque, cuando lo tomamos en cuenta, encontramos paz incluso en medio de las dificultades. Aquí la recomendación es basarnos en el amor hacia Dios y hacia los demás. A medida que incrementemos nuestra comunicación con Dios, experimentamos armonía, paz, paciencia, humildad, bondad, generosidad, autocontrol y alegría. Podemos desarrollar nuestra área espiritual tomando la decisión de acercarnos más a Dios. Acercarnos a él, buscarlo, agradecerle, confiarle nuestras preocupaciones y pedirle que nos guíe, no solo en momentos de angustia, sino en todo momento.

Publicado en Mercados & Regiones número 9, julio de 2015

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