El Gobierno Regional y la inversión pública en Arequipa

Ha transcurrido casi un año desde que las autoridades regionales y locales iniciaron sus labores, y la ejecución del gasto en proyectos de inversión es uno de los temas que más preocupa. Los gobiernos regionales vienen ejecutando, a la quincena de setiembre, el 40% del presupuesto asignado para la adquisición de activos no financieros –o ejecución de proyectos–; esta cifra asciende a 37.8% para el caso de los gobiernos locales.

Enfocándonos en los gobiernos regionales, la categoría genérica de gasto que presenta una mayor ejecución, como porcentaje del presupuesto asignado, es donaciones y transferencias, con 95.8%; seguido de pensiones y otras prestaciones sociales, con 72.3%; otros gastos, con 67.1%; y personal y obligaciones sociales, con 64.8%. Es decir, las partidas que son fáciles de gastar se vienen gastando acorde al momento del año en que nos encontramos.

No obstante, estos tipos de gasto no son los que generan crecimiento ni competitividad en las regiones, y los pobladores parecen percibir esto, al pedir “obras y no palabras”, o “que robe pero que haga obras”, en las tan venidas a menos elecciones de autoridades públicas en nuestro país.

Cabe resaltar que es efectivamente difícil la ejecución de gasto para obras y proyectos, y esto no necesariamente es malo. Hasta cierto punto, es complicado gastar esta partida porque se tiene que gastar eficientemente, en proyectos bien pensados, que generen un beneficio social o económico real para la población. Para esto se requiere una serie de factores, entre los que destaca contar con servidores públicos con las capacidades necesarias.

No obstante, en la realidad, la dificultad no viene solo de los requerimientos reales y esenciales para ejecutar buenos proyectos, sino también de trabas burocráticas que entorpecen incluso los proyectos buenos que vienen siendo ejecutados por servidores públicos capaces. La ecuación entonces se complica, porque, así se tenga la motivación y ganas de ejecutar buenos proyectos, muchas veces no se cuenta con las capacidades, y, en los casos en que se cuenta con ellas, se tiene que sortear una serie de obstáculos y trabas burocráticas de distinto nivel e índole.

En la región Arequipa se tiene la motivación y buenas intenciones en lo que a ejecución de proyectos se refiere. A la fecha, el gobierno regional ha logrado iniciar las obras del tan esperado proyecto Majes-Siguas II, resolviendo en el camino muchos problemas; ha conseguido recursos adicionales del gobierno central para ejecutar proyectos en educación y salud; y está promoviendo asociaciones público-privadas para la ejecución de proyectos de infraestructura, educación, salud, energía, logística, etc. Entre lo negativo, destacaría una ejecución de únicamente 35%, a la quincena de setiembre, de la partida “adquisición de activos no financieros”, y no haber encontrado la forma de sacar adelante el proyecto minero Tía María.

En una encuesta de opinión realizada en agosto por Aurum Consultoría y Mercado, en el ámbito de Arequipa metropolitana, la aprobación de la gobernadora, Yamila Osorio, asciende a 27%. Los pobladores insatisfechos con su labor hacen referencia, en mayor medida, precisamente a los conflictos relacionados con el proyecto minero de Southern Perú.

Frente a la pregunta “¿cuál cree que es el mayor desacierto hasta el momento de la gestión de Yamila Osorio, gobernadora de Arequipa?”, el 34.5% menciona el pobre manejo de los conflictos sociales –principalmente en torno al proyecto Tía María–; un 28.5% menciona la falta de liderazgo en distintos temas coyunturales; y un 14.5% señala
las pocas obras ejecutadas.

Por otra parte, frente a la pregunta “¿cuál cree que es el principal logro hasta el momento de la gestión de Yamila Osorio?”, el 32.8% de la población cree que “ninguno”; un 26.5% señala el diálogo para el desarrollo del proyecto Majes-Siguas II; y un 19.0% reconoce como el principal logro haber propiciado concertación y un diálogo adecuado en el caso del conflicto social en torno al proyecto Tía María.

La población arequipeña opina que el principal proyecto que debe desarrollarse en la región es Majes-Siguas II, según el 48.5%; le siguen la carretera Yura – La Joya (29.8%); Tía María (24%); complejo petroquímico (18.5%); ampliación del puerto de Matarani (18.0%), entre otros.

Las buenas intenciones de este gobierno deberán ser acompañadas de planes y acciones eficaces, no solo para ejecutar proyectos públicos de alto impacto económico y social, captar inversiones privadas para la región, llevar a cabo las APP y solucionar conflictos sociales, sino también para sortear las trabas burocráticas y la tramitología que
el país en su conjunto aún plantea para la ejecución de proyectos.

Publicado en Mercados & Regiones número 12, octubre de 2015

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