Informalidad: brechas salariales del mercado laboral

El sector asalariado informal tiene dos sectores cualitativamente distintos: un sector de ingresos bajos con niveles educativos de calificación baja y media, y un sector de ingresos altos en los tramos de educación de alta calificación.

De acuerdo con el Banco Mundial, pese a la aceleración registrada en los últimos años en los ingresos y en la productividad laboral, la  generación de empleo ha sido  insuficiente y desigual, razón por la que existe la sensación de que uno de los  principales problemas en el Perú es la falta de empleo adecuado.

Algunos enfoques teóricos consideran que el mercado laboral está segmentado y que coexisten dos formas de trabajo: una caracterizada por la ausencia de beneficios, bajas remuneraciones, alta rotación y, en general, condiciones de trabajo irregulares y otra caracterizada por adecuados puestos de trabajo y condiciones laborales (Glinding, 1991). En cuanto a la primera forma, hablamos del sector informal, que se refiere a las unidades productivas no constituidas en sociedad, que no se encuentran registradas en la administración tributaria.

En el caso peruano, al año 2012, este sector estaba conformado por 8 millones de unidades productivas aproximadamente. Tres de cada cuatro trabajadores de la población económicamente activa ocupada (PEAO) se desempeñaba en un  empleo  informal  (74%). Según datos oficiales del INEI, el 57% (9  millones  de trabajadores) de la PEAO laboraba en un empleo informal dentro del sector informal y un 17%, en un empleo informal fuera del sector informal.

El estudio “Brechas salariales entre formales e informales en el sur del Perú”, realizado por Elin Baldárrago Estremadoyro, de la Universidad Nacional de San Agustín, analiza la división del mercado laboral entre los segmentos formales e informales, y confirma la existencia de estas brechas entre los trabajadores de dichos segmentos.

Entre los resultados de la investigación, se encuentra que el sector asalariado informal tiene dos sectores cualitativamente distintos: un sector de ingresos bajos con niveles educativos de calificación baja y media, y un sector de ingresos altos en los tramos de educación de alta calificación.

Asimismo, el estudio indica que, en el sector formal, tanto los asalariados como los independientes se autoseleccionan en el mercado laboral, lo cual sugiere que  cada  trabajador se ubica de  acuerdo con sus dotaciones en los sectores donde los salarios están alineados con su capacidad. En el caso de los asalariados formales, el retorno aumenta conforme el nivel  educativo es mayor; esta relación no se puede definir claramente en el caso de los independientes de este sector.

Por otro lado, en el sector formal, las mayores primas salariales las presentan actividades de auge económico como la minería, construcción y servicios, lo cual sugiere que los asalariados formales escogen su sector de empleo basándose en el crecimiento experimentado por el país.

 

Referencia:

Glinding, T.H. (1991) “Labor Market Segmentation and the Determination of Wages in the Public, Private – Formal, and Informal Sectors in San José, Costa Rica”. Economic Development and Cultural Change Vol. 39, N° 3, pp. 585-605.

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