Adecco: “Hace falta vincular lo que enseñan en la universidad con lo que requieren las empresas”

“Para nosotros, la contratación en el 2015 también ha estado muy ligada a proyectos específicos, como Cerro Verde y Las Bambas, que han tenido implicancias también para Arequipa”.

ENTREVISTA A CARLOS SAN ROMÁN, COUNTRY MANAGER DE ADECCO PERÚ

“En general, considerando la evolución del trabajo en el país, si bien en el 2015 ha habido cierto volumen de despidos, ha sido algo marginal, y ha estado focalizado en algunos sectores”, comenta Carlos San Román, quien lleva doce años en Adecco Perú, ocho de ellos como country manager.

¿Cómo ve las perspectivas de contratación de personal en el 2016?

Muy similar al 2015, que ha mostrado un desempeño negativo respecto a los años anteriores, pero tampoco es tan radical como algunas personas piensan. Hay una reducción en plazas de contratación directa de las empresas; sin embargo, por el lado del negocio de tercerización, no hay un impacto negativo en el mercado.

Las empresas están considerando que contratar personal permanente es un riesgo y están tratando de tercerizar lo máximo posible. Esto es algo que pasa en muchos países, como un método normal de trabajo, y en Perú se está volviendo una tendencia. Se trata de tener una nómina flexible, y eso ha pasado en el 2015. En este sentido, como compañía nos ha ido bastante bien. En términos de resultados, diría que la tercerización podría ser hasta contracíclica respecto a la tendencia del PIB (producto interno bruto).

Hemos notado que en Arequipa hay una preocupación respecto a posibles impactos en el mercado. El caso de Cerro Verde quizás es el que más suena, ya que si bien hay operaciones permanentes y que han crecido, también hay operaciones temporales, como la construcción de la ampliación, que está en fase final. Esas operaciones temporales han ayudado mucho al crecimiento de la ciudad en los últimos años, pero no necesariamente continuarán en el 2016.

Se podría sentir una parada importante en Arequipa en términos de contratación laboral y en términos económicos también. El impacto de la ampliación de Cerro Verde ha sido fantástico, pero es evidente que se trata de un proyecto temporal. Sin embargo, hay gente que al parecer no era consciente de esto y hasta han tomado deudas de largo plazo para financiar negocios o viviendas pensando en esta operación temporal.

En cuanto a otros sectores, no sentimos que se haya hecho una inversión relevante —por ejemplo, en turismo o industria—. Por el lado de minería, hay proyectos que se esperaban, que difícilmente saldrán en el corto plazo, por lo menos no en el 2016. Estos proyectos siguen siendo muy importantes para el desarrollo de Arequipa.

No soy muy optimista sobre el crecimiento de la economía en general y de Arequipa en particular. Puede que el PIB crezca como consecuencia de las exportaciones de materia prima, pero no necesariamente se incrementará el consumo interno ni la industria en la misma proporción. Y, como hay nuevos ingresos de población en edad de trabajo, se podría generar un incremento en la tasa de desempleo; sin embargo, eso no quiere decir que vaya a haber despidos masivos en Arequipa. En general, en el 2016 no debería haber una variación importante respecto al 2015.

Su oficina de Cusco ha tenido un rendimiento bastante bueno. ¿Qué nos podría comentar sobre la economía de Cusco?

Nosotros preparamos una oficina de un tamaño y hemos tenido que duplicar la capacidad instalada; y eso está muy ligado a operaciones relacionadas con el gasoducto y a diversas compañías que están de alguna manera involucradas en el proyecto. También está el proyecto Las Bambas, con quienes hemos trabajado durante todo el 2015. Por el lado de minería, se generó una demanda importante de puestos de trabajo; por el lado del gasoducto, serán temas temporales, seguramente durante todo el 2016 y parte del 2017.

Se habla de la escasez de talento. ¿En qué sectores de la economía peruana hay escasez de talento?

Las compañías tienen planes estratégicos de mediano y corto plazo, y están muy enfocadas en competir con compañías extranjeras e ingresar a los mercados globales. Cuando las personas que hay en el mercado no tienen las habilidades debidamente desarrolladas para poder enfrentar retos y competir en los mercados internacionales, se comienzan a generar brechas; es entonces que decimos que hay escasez de talento.

Hace aproximadamente dos meses se publicó el Índice de Competitividad de Talento Mundial, un informe muy completo que hace Adecco junto con INSEAD de Francia y el Instituto de Liderazgo para el Capital Humano de Singapur. En este informe, Perú se encuentra en el puesto número 74 de 109 países en el índice de competitividad y talento.

Somos un país que ha crecido mucho en términos de atracción de talento de fuera. Si estamos atrayendo a gente de fuera, es porque hay brechas a nivel local en términos de habilidades, sobre todo mandos medios y directivos. Localmente hay un problema: las personas que salen de algunas universidades o de grandes centros de estudios técnicos no están necesariamente alineadas, en lo que se refiere a conocimiento, con lo que están buscando las empresas en el mercado.Eso no quiere decir que las personas en Perú no sean talentosas, sino que lo que están estudiando o la calidad de educación no es la adecuada o no está vinculada con lo que requieren las empresas para poder competir en un mundo globalizado.

¿Cuál es su opinión sobre las actuales políticas laborales del Perú? ¿Es viable implementar lo que se conoce como la flexiseguridad laboral?

Esa es otra tendencia mundial, pero no sé si en el corto plazo sea viable en el Perú, básicamente por cuestiones políticas y sociales. Los países que mejor han reaccionado ante las crisis económicas son los que tenían la posibilidad de tener contratos mucho más flexibles. Lo que piden los sindicatos en el Perú —que no tienen el suficiente conocimiento como para entender que primero hay que generar el trabajo y hay que proteger a la compañía para que crezca y que genere mucho más trabajo— es la estabilidad laboral.

En el estudio que mencioné antes, en la variable “facilidad para desvincular”, Perú se encuentra en el puesto 97 de 109 economías en el mundo. Prácticamente hay estabilidad laboral absoluta. El trámite que hay que hacer para despedir a una persona hasta por causa justa es muy complejo.

¿Cuáles son las habilidades que más se buscan en los altos ejecutivos?

El tema de planificación y ejecución es fundamental. Lo que se busca en un ejecutivo de alto nivel es la capacidad de entender el mercado y su entorno, planificar en función de eso y luego canalizar y facilitar la ejecución. Eso es lo difícil de encontrar. Se pueden encontrar personas absolutamente académicas, con criterios de planificación espectaculares y, a la hora de la hora, eso se queda en papel. Por otro lado, se puede encontrar gente muy operativa, pero que no tiene necesariamente la capacidad para planificar, con lo cual se trabaja día a día. La mezcla de esas dos competencias es lo que se requiere mucho a nivel ejecutivo. El resto de competencias son más comunes pero no menos importantes, como el trabajo en equipo, liderazgo, etc.

El año pasado se reportó un ranking en Gestión, donde Adecco salió como una de las 100 empresas de mejor reputación en el Perú. En sus ocho años como country manager, ¿de qué se siente orgulloso?

Es un ranking manejado de manera totalmente independiente por Merco. Pues sí, me hace sentir orgulloso de liderar una compañía con una buena reputación en el mercado. Además, este ranking incluye no solo opiniones de empresarios, sino también de sindicatos, el Estado, educadores, entre otros.

Para mí, es importante haber crecido a tasas por encima del mercado, lo que nos da una gran estabilidad, pero sobre todo aportar en un sector que realmente impacta en los resultados de nuestros clientes. Somos una compañía muy solvente, con una espalda financiera fuerte. Tuvimos un aporte inicial en 1998 de la matriz y, desde entonces, hemos construido nuestro soporte y nuestro respaldo financiero a puro pulmón. Hoy en día somos una compañía muy estable y líder indiscutible en el mercado.

¿Cuál es la promesa que hace Adecco a sus clientes?

Nuestra oferta de valor pasa siempre por conseguir a las mejores personas; y no sólo conseguirlas, sino mantenerlas y hacerlas crecer. Hay mucha diversidad y no todas las operaciones están sujetas a un proceso largo que permita el desarrollo del trabajador; hay muchas operaciones de corto plazo, que generan rotación. Pero nuestra oferta de valor siempre está relacionada con tener a las mejores personas.

Además, el eje común de todos los servicios que ofrecemos es entender las necesidades del cliente y diseñar una propuesta de negocio que impacte directamente en su productividad. La mayoría de nuestros servicios están relacionados con la contratación de personal: servicios de selección y servicios de tercerización o de intermediación laboral. En esos negocios, lo más importante es el candidato que termina siendo un trabajador de Adecco y aportando a las operaciones de nuestros clientes.

Publicado en Mercados & Regiones número 15, abril de 2016

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