En los blogs: La competencia de las aerolíneas son … ¿los taxis?

Para ser rigurosos hay que hacer un análisis de costos diferenciales y también hay que tener en cuenta el tiempo, que finalmente se traduce en el costo de horas hombre de las personas que viajan. 

Viajar en avión o viajar en bus

Mientras despachaba con Pablo en su oficina sobre diversos asuntos de su empresa, entró Andrés, uno de sus colaboradores más cercanos. Debía viajar de Arequipa a Lima en unas semanas para una capacitación, se había enterado que había una oferta en una conocida aerolínea por la que el pasaje de ida y vuelta le costaba US$ 86 (es decir S/. 292) incluyendo impuestos y si compraba el pasaje de ida y vuelta en bus le salía por S/. 290 con los impuestos de ley. Como el pasaje le salía casi al mismo precio, Andrés quería que Pablo le autorizara a comprarlo.

A primera vista la respuesta parecía casi evidente: a paridad de precio el avión ofrecía un viaje de hora y media a Lima, mientras que en bus el viaje es de dieciséis horas. Si embargo la respuesta no fue un “sí” rotundo, sino un “te contesto en un par de horas”. Vi la cara de desencanto de Andrés mientras se retiraba educadamente de la oficina de su jefe.

Terminamos de resolver los temas que nos ocupaban y Pablo me preguntó mi opinión al respecto. Por supuesto que él prefería que su gente viajara en avión, pero las ventas habían bajado, la situación estaba un poco ajustada y él estaba tratando de cuidar el centavo. Su preocupación era lo caro que estaban los taxis en el Aeropuerto Jorge Chávez, debido al monopolio de las pocas empresas que están instaladas en ese terminal aéreo.

El servicio de taxis

Las oficinas de la empresa en Lima estaban en Miraflores y su gente, cuando viajaba para allá, se alojaba en un hotel cercano a ellas. Pues bien, un taxi desde el Aeropuerto a Miraflores le costaba S/. 60 y más o menos lo mismo en sentido contrario, es decir S/. 120 en total. No sólo eso, también en Arequipa los taxistas, a pesar de no existir un monopolio como en el terminal de Lima, han aprendido las mañas de los de Lima y cobran de 25 a 30 Soles por un viaje desde el Aeropuerto al centro de la ciudad, por un trayecto de entre 20 y 30 minutos es decir ¡cobran tan caro como los de Lima!

Si a los taxis de Lima le sumamos los de Arequipa tendremos que añadir al pasaje de avión S/. 180 adicionales, es decir casi un 62% del precio del ticket del avión. Luego ¿dónde quedó la oferta de la aerolínea? Además, las empresas de buses tienen terminales en lugares céntricos como San Isidro o Miraflores por lo que los costos de los taxis desde ahí son mucho menores y los trayectos más cortos.

Con esos precios uno debería esperar un buen servicio. Los que tienen oportunidad de pasar con frecuencia por el Jorge Chávez me darán razón sobre lo malcriados, arrogantes e irrespetuosos que se han vuelto los taxistas de las empresas que tienen el monopolio en dicho aeropuerto. Pagas S/. 60 y son incapaces de prender el aire acondicionado, tener el carro en buenas condiciones y limpio o preguntarte si deseas o no escuchar alguna estación de radio. ¿Y si por casualidad te encontraste un buen amigo que vive cerca de donde vas y piensas compartir el taxis? Ahí ni James Bond gana a los taxistas en la velocidad para deducir que no viajan juntos y cobrar ¡el doble! Aunque ambos vayan al mismo distrito o vivan a pocas cuadras de distancia.

La competencia es la que me quita clientes

Si competencia es la que me quita clientes, entonces las aerolíneas deberían preocuparse de al menos supervisar el servicio de taxis, porque más de uno piensa como Pablo, que las tarifas de los taxis se han vuelto abusivas y pueden disuadir a más de un pasajero de viajar en avión. No digamos nada de la calidad de servicio, que ha ido a peor en los últimos años, gracias a las “bondades” del monopolio. Es cierto, probablemente hay muchos menos asaltos porque no entran taxis “de la calle”, pero ahora resulta que nos “asaltan” oficialmente en los taxis exclusivos del aeropuerto.

Todavía tardaremos unos años en que haya una estación de metro en el aeropuerto. Entonces al menos las aerolíneas y el operador del terminal aéreo deberían preocuparse por generar otro tipo de oferta de movilidad para los pasajeros. ¿Algún servicio de shuttle o similar a algunos puntos estratégicos de la ciudad? ¿Por qué no permitir el acceso a empresas como UBER, Easy Taxi, Taxi Cab, si el chofer está perfectamente identificado? ¿acaso eso no ayudaría a tener precios más competitivos y a mejorar la calidad del servicio? Repito que si las líneas aéreas y el operador del aeropuerto se pusieran a pensar en la satisfacción del pasajero, hace tiempo que tendrían que haber tomado algo de cartas en el asunto.

Un análisis más profundo

Pero no todo es la plata, me dirá algún astuto lector ¿y el tiempo? Además, también para ir a los terminales de buses hay que asumir también el costo de los taxis, aunque no con los abusivos precios que se cobran en nuestros saturados aeropuertos. Es cierto, para ser rigurosos hay que hacer un análisis de costos diferenciales y también hay que tener en cuenta el tiempo, que finalmente se traduce en el costo de horas hombre de las personas que viajan. Prometo tocar este punto en detalle en mi próximo post. Continuará…

About the Author

Guillermo Caceres
Máster en Dirección de Empresas e Ingeniero Industrial. Con experiencia en consultoría estratégica para empresas en crecimiento de diversos sectores. Participó activamente en la incubación, puesta en marcha y gestión de emprendimientos empresariales. Ha dirigido organizaciones del Tercer Sector, en la formulación y ejecución de proyectos de cooperación al desarrollo, enfocados en áreas productivas y financiados por entidades internacionales. Director en diversas empresas y organizaciones. Consultor Senior en Aurum Consultoría y Mercado. Ha sido profesor del Área de Política de Empresa de la Universidad de Piura, y profesor del Área de Gobierno de Personas del CAME-Escuela de Negocios.

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