Preparándose para la venta

Si los empresarios tienen previsto iniciar en un futuro un proceso de venta de su empresa, hay, entre otras, una acción preventiva que se sugiere realizar.

ENTREVISTA A LUIS MEJÍA SERVÁN, SOCIO DEL ÁREA DE FUSIONES & ADQUISICIONES DE CPB ABOGADOS

Hoy en día la compra de empresas es más frecuente que años atrás. Esto se debe al apetito tanto de inversionistas nacionales como extranjeros por diversificar sus inversiones o por crear sinergias que produzcan una mayor rentabilidad. También se debe a la necesidad de capital de los vendedores de la compañía, ya sea para invertir en otros negocios, para solucionar problemas financieros o también por la falta de sucesión en la dirección de las empresas.

En este contexto de incremento de las operaciones de compra de empresas, se presenta una oportunidad para aquellos inversionistas que han formado un negocio, le han dado valor y consideran que ha llegado el momento de venderlo.

Sin embargo, el crecimiento económico del negocio no siempre va acompañado de una adecuada situación de los aspectos legales de este. En efecto, es paradójico apreciar cómo los empresarios se dedican a realizar acciones preventivas para mantener operativas las maquinarias y equipos y evitar así que se detenga la producción, pero, en lo que respecta a los aspectos legales, esas acciones preventivas no se producen, siendo en el aspecto legal más reactivos que preventivos.

Por ello, si los empresarios tienen previsto iniciar en un futuro un proceso de venta de su empresa, hay, entre otras, una acción preventiva que se sugiere realizar.

Esa acción consiste en realizar un due diligence de los aspectos legales y financieros de la empresa antes de iniciar el proceso de venta. El due diligence es un proceso que tiene por finalidad revisar la situación laboral, contractual, corporativa, tributaria, entre otras, de las empresas. Al concluir el due diligence, los empresarios conocerán las contingencias que tiene su compañía y la cantidad de dinero que se tendría que desembolsar en caso alguna de esas contingencias se materialice. Por ejemplo, el due diligence puede detectar si la empresa ha incumplido un contracto y el monto de la penalidad que se tendría que pagar por ello. También podría detectar si la empresa tiene que pagar multas por incumplimiento de sus obligaciones laborales y/o tributarias.

La existencia de contingencias genera la pérdida de valor de las empresas. Si las contingencias se detectan antes de empezar un proceso de venta, se podrá evitar que se afecte el valor de las empresas. Por el contrario, si las contingencias se detectan dentro de un proceso de venta, por la presión de cerrar, los empresarios podrían aceptar condiciones desfavorables como consecuencia de la existencia de estas.

A modo de conclusión, la realización de un due diligence previo al inicio de un proceso de venta de la empresa permitirá al empresario detectar las contingencias, ver la forma de solucionarlas y, sobre todo, tratar de mantener el valor de la compañía, evitando ajustes al precio de venta.

Publicado en Mercados & Regiones número 16, junio de 2016

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