Ventajas y beneficios del mecanismo de Obras por Impuestos

El mecanismo de Obras por Impuestos es una forma de facilitar la ejecución de proyectos de interés para el gobierno municipal o regional, o para la universidad pública, permitiendo que las empresas se involucren directamente en estos proyectos y aumentando la eficiencia en su ejecución.

ESCRIBE IVÁN FRÍAS LIZAMA, SOCIO DE AUDITORÍA DE ERNST & YOUNG, RESPONSABLE DE LA OFICINA DE EY EN AREQUIPA

A propósito de la construcción que llevará a cabo EY bajo el mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) de más de ocho instalaciones dentro del Centro de Educación Inicial Villa Asunción (ubicado en el asentamiento humano del mismo nombre, en el distrito de Alto Selva Alegre, Arequipa), es oportuno revisar en qué consiste este mecanismo y cuáles son las ventajas y beneficios que ofrece a las empresas.

La Ley N°29230, “Ley que regula el mecanismo de Obras por Impuestos”, y su reglamento, brinda a la empresa privada la oportunidad de financiar obras públicas y recuperar la inversión realizada a través de la reducción del pago de impuesto a la renta. Esto genera un aumento en la eficiencia de sus programas de responsabilidad social, con obras de gran impacto, contribuyendo a mejorar la percepción que tiene la población de la empresa privada.

Las inversiones de obras por impuestos han venido creciendo sostenidamente desde su creación en 2009. De ahí a la fecha, 33 obras fueron culminadas, 106 se encuentran en ejecución y han sido emitidos 22 CIPRL (Certificados de Inversión Pública Regional, Local y Universidades Públicas). Asimismo, los compromisos de inversión bajo la modalidad de OxI, a la fecha, suman en el país cerca de S/ 2,114 millones para el quinquenio 2011-2016, los cuales involucran 200 proyectos. Los departamentos que lideran el ranking de aplicación del mecanismo son Arequipa, Moquegua, Tacna, La Libertad, Pasco, Áncash y Piura.

Entre los años 2014 y 2015, mediante OxI se han ejecutado inversiones por S/ 951 millones, convirtiéndolo en un mecanismo eficaz y dinámico para la rápida ejecución de obras públicas, bajo la idea de colaboración entre el sector público y privado. Hoy en día, las pequeñas y medianas empresas pueden acceder al esquema de OxI, financiando obras en sectores tales como educación, energía, comunicaciones, saneamiento público, infraestructura vial y de riego, salud pública, transporte rural y urbano, seguridad, entre otros.

¿En qué consiste?

El mecanismo de Obras por Impuestos es una forma de facilitar la ejecución de proyectos de interés para el gobierno municipal o regional, o para la universidad pública, permitiendo que las empresas se involucren directamente en estos proyectos y aumentando la eficiencia en su ejecución. La empresa privada se encarga de financiar la obra y luego podrá compensar de sus impuestos estos pagos, hasta por diez años sucesivos.

Pueden financiarse todo tipo de proyectos de inversión pública, siempre que estén alineados con los planes de desarrollo nacional, regional o local, y cuenten con la declaratoria de viabilidad en el marco del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP).

¿Cuál es el proceso para acceder a este mecanismo?

La empresa inicia el proceso identificando el proyecto en función de sus lineamientos y solicita al Gobierno Regional, Local o Universidad Pública la convocatoria al proceso de selección para elegir a la empresa que financiará y ejecutará el proyecto. Al adjudicarse la Buena Pro del proceso, se firma el contrato; la empresa elabora el expediente técnico y ejecuta la obra a través de una empresa constructora en coordinación con la empresa supervisora.

Culminada la obra, se realiza la conformidad de calidad de obra por parte de la entidad supervisora y la recepción por parte del Gobierno Regional, Local o Universidad Pública, quien solicita a la DGETP (Dirección General de Endeudamiento y Tesoro Público) la emisión del CIPRL (Certificado de Inversión Pública Regional, Local y Universidades Públicas) o CIPGN (Certificado de Inversión Pública Gobierno Nacional-Tesoro Público), que es la constancia emitida por el Ministerio de Economía y Finanzas para que la empresa privada que financió la obra lo utilice para compensar el impuesto a la renta.

¿Cuál es el efecto en los Estados Financieros?

Cuando se recibe la factura emitida por el proveedor del servicio de construcción para la ejecución de la obra de infraestructura pública, la operación se registra como un activo (cuenta por cobrar), dado que el desembolso efectuado será utilizado para reducir la obligación por el pago del impuesto a las ganancias anual. En contrapartida se registra el pasivo con el proveedor, que será cancelado con la salida del efectivo.

Al recibir el certificado —es decir, en el momento en que se entregue la obra culminada—, se cancela el activo registrado y se reconoce el certificado como una reducción del pasivo por impuesto a la renta. Con la recepción del certificado, se puede reclasificar, a nivel de cuentas del estado de situación financiera, la cuenta por cobrar registrada inicialmente a una cuenta de impuestos (activo), dado que este certificado se puede usar para el pago del impuesto a las ganancias.

Desde el punto de vista tributario, en lo relacionado con el Impuesto a la Renta (IR) de tercera categoría, al finalizar la ejecución del proyecto, la entidad suscriptora del convenio de Obras por Impuestos emite un certificado a nombre de la empresa privada, que incluye el monto de inversión (CIPRL o CIPGN, dependiendo de la entidad). Este certificado servirá como crédito contra los pagos a cuenta y regularizaciones del IR. Cabe señalar que solo se podrá utilizar hasta el 50% del Impuesto a la Renta del ejercicio anterior. En caso exista un monto remanente en el certificado, se podrá utilizar en el ejercicio siguiente, ya que tiene una vigencia de diez años. En el peor de los escenarios, en caso de no poder utilizar el certificado durante su vigencia, se podrá solicitar su devolución a la Administración Tributaria.

Respecto al Impuesto General a las Ventas (IGV), el impuesto nace como crédito fiscal al registrar la factura emitida por el proveedor del servicio de construcción. Si se trata de una entidad financiera cuyas operaciones principales están exoneradas del IGV, el uso del crédito fiscal se hará efectivo cuando se genere el impuesto bruto por la entrega de la obra de infraestructura y/o cuando realice, de ser el caso, otras operaciones gravadas con el IGV (leasing, por ejemplo). Si se trata de entidades dedicadas a actividades gravadas, el uso del crédito fiscal se realizará de forma inmediata.

Ahora bien, nace la obligación de pagar el IGV en la fecha en que se emita el comprobante de pago o en la fecha de percepción del ingreso, lo que ocurra primero. De esta forma, el otorgamiento de las conformidades de calidad y entrega de obra no determinan el nacimiento de la obligación tributaria del IGV. Para ello, es necesario que se entregue el CIPRL, que constituye el pago de la retribución por la construcción, o se emita la factura. Nótese que si se emiten CIPRL parciales por avance de obra (trimestralmente, por ejemplo), estos también determinan el nacimiento de la obligación tributaria del IGV.

Conclusión

El mecanismo de Obras por Impuestos es una buena alternativa para la inversión; es un “win-win” para los involucrados, pues se beneficia el Estado, al ejecutarse obras públicas con la garantía de ser elaboradas de manera correcta y confiable; la ciudadanía, al mejorar su calidad de vida; y las empresas privadas, al renovar su imagen como entidades comprometidas con la comunidad y socialmente responsables.

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