Cinco retos para un bicentenario sin “cuerdas separadas”

“Este CADE está marcado por este año que ha pasado y también hemos querido marcarlo con una proyección
al bicentenario”, señala Drago Kisic. “Más allá del CADE, IPAE le está haciendo una propuesta al país como
institución. En la sesión inaugural, voy a proponer cinco temas para trabajarlos de acá al bicentenario: la
reforma política, acelerar la reforma educativa, perfeccionar los temas relativos a la economía de mercado, tener un Estado más eficiente y, finalmente, la visión de futuro. Alrededor de estos cinco puntos armamos todas las sesiones y los segmentos de este CADE”.

ENTREVISTA A DRAGO KISIC WAGNER, PRESIDENTE DE CADE EJECUTIVOS 2017

¿Quiénes están invitados para exponer sobre estos puntos?
El tema de la reforma política lo vamos a discutir con Úrsula Letona, presidenta de la Comisión deConstitución, con Carlos Meléndez y con Alan Wagner como panelistas, y Aurelio Loret de Mola como moderador. Hemos invitado a Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, partido político en España que está dándole gobernabilidad a Rajoy, quien tiene muchas cosas que decirnos alrededor de lo que puede ser un modelo de partidos políticos. Estará conversando con Juan de la Puente.

En el tema de educación, estará Julio Fontán, un colombiano que tiene un modelo para desarrollar las capacidades de los alumnos de las escuelas públicas. Estamos invitando también a Hugo Pardo Kuklinski, un argentino que vive en Cataluña quien hablará sobre los temas de comunicación digital y de tecnologías
educativas. La sesión la manejará Mariana Rodríguez. También expondrá Pablo Bustamante, arequipeño de Lampadia.

En el tema de la justicia, en una mesa presidida por Jaime de Althaus, tenemos al fiscal general de la Nación,
al presidente del Poder Judicial, al ministro del Interior y al ahora ministro de Justicia. El sistema de justicia
peruano no tiene cabeza: son cuatro extremidades que se mueven por su lado. Y necesitan coordinar.

En los temas de corrupción, hemos invitado a Brian Winter, vice-presidente del Council of the Americas.
Luego tenemos una sesión con el contralor general de la República, Nelson Shack. Después, Rolando Arellano
hablará de la corrupción en el sector privado. Así que tenemos un CADE bien cargado de estas cinco propuestas que queremos ejecutar en los tres años y medio siguientes para llegar al bicentenario. Y, para arrancar todo esto más conceptualmente, hemos invitado a Fernando de Trazegnies, para que nos hable de ciudadanía e instituciones. Luego hemos invitado a Hugo Neira, quien fue director de la Biblioteca Nacional, para el tema del mestizaje y sobre cuál es la promesa, al estilo de Basadre, del hombre peruano en el siglo XXI. A Salvador del Solar, ministro de Cultura, le estamos pidiendo que nos haga una reflexión sobre cómo se puede usar el
bicentenario para crear una expectativa de futuro.

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En el Perú estamos en un momento con mucho potencial para progresar. Tenemos una clase media que no teníamos hace diez años, que es el 70% a 75% de la población. Tenemos también un mestizaje muy avanzado y tenemos
urbanización: hay mucha más capacidad de tener una identidad colectiva como país. Tenemos una macroeconomía que sigue siendo una de las mejores de América Latina y, en general, del mundo; prácticamente no tenemos deuda externa.Como país tenemos un gran potencial, a pesar del desánimo que se ve este año.

El nombre del CADE es “Un solo Perú, no más cuerdas separadas”, porque no queremos que se piense que solo hay que ocuparse de la economía y que el resto se arregla solo. Sobre el tema de la economía de mercado y del crecimiento, le hemos pedido a Julio Velarde que dé un mensaje sobre por qué el crecimiento es absolutamente
indispensable. En la clausura, el presidente de IPAE, Julio Luque, va a hacer una oferta al país de lo que IPAE puede hacer como institución para fortalecer el trabajo en esos cinco puntos que se están proponiendo. Eso es nuevo, no ha habido en otros CADE.

Si bien hemos tenido gobiernos pronegocio desde el año 1990, ¿cree que podría haber un descontento en la población y que pueda haber un candidato antisistema en las próximas elecciones?
El pueblo, con sus manifestaciones en las encuestas, revela un descontento, pero no veo francamente un candidato antisistema que pueda hacerse del poder. Ya tenemos una clase media importante en el Perú, la gente ya tiene
más educación y más cultura para entender las propuestas. Además, venimos de una experiencia terrorista que se asocia en alguna medida con estos excesos antisistémicos que predican algunos.

El reto es hacer las reformas que nos faltan, porque, si bien desde el año 1990 hemos tenido un solo modelo económico, no hemos logrado hacer reformas importantes desde hace diez o doce años, justamente porque no un hay acuerdo político. Hay mucha impunidad en el Perú, y Lava Jato es una prueba de eso. El sistema político no funciona, el sistema de justicia no funciona y, si no funcionan esas otras cosas, la economía se acaba entrampando, como está pasando. Ya no se puede hacer un proyecto, porque ningún funcionario te firma nada, porque le tienen terror a un contralor, que afortunadamente ya se fue, pero que los tenía a todos amenazados.

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¿Cómo siente que está la confianza empresarial?
La confianza empresarial ha repuntado, según las cifras del Banco Central. En buena medida es por los precios
internacionales; ya sabemos el impacto que eso tiene: un impacto positivo en impuestos, en exportaciones, y
la actividad minera se activa en el Perú. Por otro lado, se supone que no va a haber un rebote de El Niño y me da la
impresión de que políticamente hay un mejor ambiente entre el gobierno y la oposición. Si mejora un poco la política, los precios internacionales, los temas de desastres naturales, el tema de Lava Jato, las constructoras están otra vez activadas, la Línea 2 del metro está funcionando, en el norte se activa Olmos…, entonces sí va a ser un mejor año y tributariamente va a haber más impuestos. Pero, por supuesto, es insuficiente.

Hay cierto descontento de parte de los sectores hoteleros fuera de Paracas, de por qué no ha regresado otra vez el CADE a las regiones. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Este año tratamos de hacerlo en Trujillo, pero justo vino El Niño Costero, que se sumó a los problemas que ya había;
entonces, hubo que regresar a Paracas. En Arequipa lo hacemos con alguna frecuencia; la última vez, con lo de Tía
María, abortó un CADE que se iba a hacer.

Nos gusta la idea de hacer CADE fuera de Lima y lo hemos hecho siempre. Podemos hacerlo un año en Lima y otro año en provincias, o dos años en Lima y un año en provincias —porque también hay razones económicas, un CADE en provincias le cuesta mucho a los empresarios y va menos gente, pero se enriquece mucho con la gente de la región—.

¿De qué se siente orgulloso de esta organización del CADE?
Me siento particularmente orgulloso de cómo IPAE sabe asumir los retos que los tiempos le ponen adelante. Ahora
que estamos en un momento difícil, estamos mezclando un poco este evento, que es un encuentro entre gobierno,
empresarios, prensa y sociedad civil, con una propuesta sustantiva que hace una institución que tiene cerca de 60
años en el país.

Publicado en Mercados & Regiones número 22, noviembre de 2017

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