Fraude y corrupción, prioridad para las empresas en tiempos turbulentos

Hoy en día no podemos evitar ver o leer en los medios sobre actos de fraude, corrupción y otros similares. Los fraudes han llevado a la caída de empresas, pérdida de activos e inversiones, costos legales significativos, despido y detención de ejecutivos clave, y la erosión de la confianza en los inversionistas, el gobierno y la sociedad en general.

POR IVÁN FRÍAS LIZAMA, SOCIO DE AUDITORÍA DE EY PERÚ, RESPONSABLE DE LA OFICINA DE EY EN AREQUIPA

El marco de referencia de gestión de riesgos más utilizado por las empresas peruanas es el Marco Integrado de
Gestión de Riesgos Empresariales, denominado “COSO ERM – Enterprise Risk Management”. Este marco de referencia fue publicado en el 2004 —está por emitirse una nueva actualización en el 2017— y reúne prácticas líderes relacionadas con el diseño, implementación, desarrollo y monitoreo de riesgos empresariales. Según COSO
ERM, la gestión de riesgos es un proceso que desarrolla el directorio, el gerente general y la alta gerencia de una compañía, y debe decantarse a toda la organización.

Una gestión de riesgos y un sistema de control interno efectivo requieren del compromiso y el convencimiento
de la alta dirección acerca de lo que estos generan en la organización. Debe ser un proceso continuo efectuado
por personas. Es decir, no se trata de la definición de manuales, políticas, sistemas y formularios, sino de
acciones ejecutadas por el personal a todo nivel de la organización para llevar a cabo actividades de control que
mitiguen los riesgos, entre ellos el de fraude.

Suscríbase a nuestro boletín diario, el mejor resumen de noticias sobre Arequipa y el sur, directo a su bandeja

Hoy en día no podemos evitar ver o leer en los medios sobre actos de fraude, corrupción y otros similares. Los fraudes han llevado a la caída de empresas, pérdida de activos e inversiones, costos legales significativos, despido y detención de ejecutivos clave, y la erosión de la confianza en los inversionistas, el gobierno y la sociedad en general.

La organización debe considerar la posibilidad de fraude en la evaluación de riesgos para el logro de sus objetivos, indica el principio 8 de COSO 2013. La 14a edición de la encuesta Global Fraud Survey, de EY, se realizó en el 2016, dirigida a más de 2,800 altos directivos de empresas —CFO y responsables de auditoría interna, riesgos o  legal— de 62 países, analizando el impacto que el fraude y la corrupción están teniendo en el escenario internacional de los negocios y la percepción que los directivos y ejecutivos tienen sobre conductas fraudulentas. Los resultados señalan que el 39% de los encuestados a nivel mundial cree que el soborno y la corrupción son habituales en el entorno de negocios de un país —51% en mercados emergentes—.

En el Perú, el Estado está haciendo esfuerzos por mitigar este riesgo —lo que a la vez nos sirve para cumplir con
los requerimientos para formar parte de la OCDE, los cuales exigen que cada país tenga normas anticorrupción que sancionen a las empresas que ofrezcan sobornos a funcionarios públicos de otros países—. Por ello ha emitido
el Decreto Legislativo (DL) N° 1352 – Responsabilidad administrativa de las personas jurídicas por delitos de corrupción (cohecho activo transnacional, cohecho activo genérico, cohecho activo específico), lavado de activos y financiamiento del terrorismo, el cual modifica la Ley N° 30424, promulgada en abril del año pasado (el reglamento
aún está en proceso de emisión).

Síganos en Facebook

La norma ofrece a las empresas la posibilidad de implementar un modelo de prevención de delitos antes de la comisión del delito para que las empresas puedan ser eximidas en el caso de que se cometa un delito desde su empresa.

Asimismo, la ley establece cinco puntos que debe tener el modelo de prevención de delitos a ser implementado
por las empresas: (a) Encargado de prevención, (b) Evaluación de riesgos, (c) Procedimiento de denuncia, (d) Capacitación y (e) Monitoreo continuo.

El panorama mundial sobre el riesgo de fraude y compliance ha cambiado. Esta situación es una buena oportunidad
para que las compañías tomen conciencia sobre este riesgo, cuenten con herramientas que les permitan prevenir y
detectar estos actos de corrupción en sus negocios y crear conciencia de que, ante el fraude, las empresas deben
mantener una posición proactiva y de alerta.

Publicado en Mercados & Regiones número 21, setiembre de 2017

Sea el primero en comentar sobre "Fraude y corrupción, prioridad para las empresas en tiempos turbulentos"

Deje un comentario