2017: ¿Por qué fue un año difícil para conocer Machu Picchu?

El Comercio.- El parque arqueológico de Machu Picchu, ubicado en Cusco, es el principal destino turístico del país que a diario recibe al menos 3 mil visitantes, entre nacionales y extranjeros.

El 58% de turistas extranjeros considera que conocer dicha ciudad inca es el motivo más importante para llegar al Perú en tiempo de vacaciones, según el estudio “Perfil del turista extranjero”, elaborado por Promperú y publicado hace unos días.

Las visitas a Machu Picchu han aumentado considerablemente desde su elección como una de las 10 maravillas modernas del mundo, votación organizada por la empresa New Open World Corporation.

De recibir 800.068 turistas en el 2007, Machu Picchu pasó a recibir 1’419.507 en 2016. Hace unos días, el World Travel Awards eligió a la ciudadela inca como la mejor atracción turística del año.

No obstante las buenas cifras y reconocimientos, este año las visitas a Machu Picchu se han visto afectadas por diferentes protestas que, para los expertos, ya están teniendo un efecto negativo.

Las protestas

La polémica por la construcción del aeropuerto de Chinchero, la protestas del Sindicato Unificado de Trabajadores en la Educación Región Cusco (Suter Cusco) y los recientes paros por la disputa
judicial por la concesión de la ruta Hiram Bingham son las manifestaciones más notorias que han afectado al turista que desea conocer Machu Picchu.

En el caso de las protestas por el terminal aéreo de Chinchero, sucedidas en los primeros meses del año, estas conllevaron al bloqueo de vías al Valle Sagrado de los Incas, lo que dificultó y demoró la llegada de turistas a la estación de trenes de Ollantaytambo, de donde salen los trenes para ir a Machu Picchu. Muchos turistas perdieron sus viajes y tuvieron que cambiar su itinerario para poder conocer la ciudadela.

Por este mismo reclamo, en el mes de julio se suspendió el servicio de trenes a Machu Picchu los días 12 y 13 de julio. El paro de 48 horas fue convocado por la Federación Departamental de Trabajadores de Cusco (FDTC). Esos días solo llegaron, en promedio, 1.700 turistas a la ciudadela inca, según datos de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco (DDC), cuando las visitas deberían haber superado los 3.500.

En las protestas del Suter Cusco, que se iniciaron el 15 de junio y que duraron más de 50 días, además de piquetes en los caminos, hubo días en que los rieles de la vía férrea para ir a Machu Picchu fueron retiradas de su lugar, lo que llevó a varios turistas a tener que cancelar su viaje. “No entendemos por qué se meten con nosotros. Este era el viaje de nuestra vida, por el que venimos ahorrando hace mucho”, lamentó en julio Olaf Sosa, un turista mexicano que se fue del país sin conocer la maravilla del mundo.

En el caso de la disputa judicial por la ruta Hiram Bingham, vía que une al distrito de Machu Picchu Pueblo con el parque arqueológico del mismo nombre, la mayor afectación al turista se dio el pasado 30 de noviembre, cuando la empresa Consettur, que por el momento es la única empresa que recorre la carretera, decidió dejar de dar el servicio por falta de garantías. Esto provocó que miles de turistas tengan que subir y bajar a pie del parque arqueológico.

Según estimaciones de la DDC, el 92% de turistas que llegan a Machu Picchu utilizan los buses de Consettur.

El daño

Para Carlos Milla, presidente de la Cámara Regional de Turismo de Cusco (Cartuc), estas malas experiencias van a hacer que el flujo de turistas a Machu Picchu y a otros parque arqueológicos de la región disminuyan considerablemente. “Hemos permitido que el turismo sea botín de grupos sindicales extremos“, asegura.

No es el único que se preocupa por la situación del turismo. En setiembre, el director regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) del Cusco, Rosendo Baca, aseguró que en lo que iba del año, el arribo de turistas a Cusco, punto de partida para ir a Machu Picchu, se había reducido en un 10% con respecto al año pasado.

La satisfacción con la que un turista vuelve a su lugar de origen luego de visitar Cusco también ha disminuido. Así, el año pasado un visitante se retiraba de la región con una satisfacción del 78%, mientras que ahora los hace con una de 74%, esto según los últimos datos del Observatorio de Turismo del Grupo Gestor de Turismo Sostenido (OGD) Cusco.

La Asociación de Agencias de Turismo Cusco (AATC), la Asociación de Guías Oficiales de Turismo (Agotur), el Colegio de Licenciados en Turismo y la OGD Cusco hicieron este año una proyección de cómo afectan económicamente las protestas. De enero a julio, estas manifestaciones generaron pérdidas de S/71 millones en el sector. El turismo, cabe resaltar, emplea a dos de cada diez cusqueños según un estudio de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco.

Para ver la noticia original, haga clic aquí.

Sea el primero en comentar sobre "2017: ¿Por qué fue un año difícil para conocer Machu Picchu?"

Deje un comentario