Caen las expectativas de compra

El deterioro de la confianza del consumidor en el tercer trimestre es real, afectando los planes de consumo de diversos bienes y servicios.

ESCRIBE AUGUSTO MESTAS VILLENA, ANALISTA DE MERCADOS & REGIONES

El Índice de Confianza del Consumidor de la ciudad de Arequipa (ICCA) es una medida que recoge la valoración de la población de Arequipa metropolitana sobre su situación económica personal y la del país, considerando su percepción del presente y sus expectativas del futuro. El ICCA es elaborado en Arequipa por Aurum Consultoría y Mercado, la Universidad Católica San Pablo y la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa.

Los resultados del ICCA de agosto de 2014 muestran un deterioro en la confianza del consumidor a lo largo del año. El tercer trimestre registra un ICCA de 42.8 puntos, el nivel más bajo desde el inicio de las mediciones y representa una situación de desconfianza que se ha agravado respecto al segundo trimestre, cuando el ICCA era de 45.5 puntos; el segundo trimestre, a su vez, ya mostraba una disminución respecto a inicios del año.

Sin embargo, en el nivel socioeconómico (NSE) A/B, el ICCA se ubica en 57 puntos, registrando un ligero aumento respecto al trimestre anterior. En el NSE C, el ICCA es de 45 puntos, con una reducción de 5 puntos; en el NSE D, el ICCA se reduce ligeramente, ubicándose en 37 puntos; y en el NSE E, el ICCA se desploma 20 puntos, para ubicarse en 11 puntos. La desconfianza en la situación económica por parte de los NSE más bajos, especialmente el NSE E, es sumamente marcada.

¿Por qué una menor confianza del consumidor?

El ICCA se construye sobre ocho preguntas que toman en cuenta las percepciones y expectativas con relación a cuatro aspectos: la economía del país, la economía personal, las posibilidades de que alguien que busque empleo lo pueda encontrar, y las posibilidades de compra de bienes de consumo duradero. De estas cuatro dimensiones, las tres primeras han tenido un deterioro relativamente pequeño respecto a la situación en el primer trimestre del año. En cambio, la cuarta dimensión, relacionada con las posibilidades de compra de bienes de consumo duradero, presenta una disminución muy marcada, pasando de un valor de 41 puntos a inicios del año a tan solo 27 puntos en la medición del tercer trimestre.

La encuesta ICCA incluye preguntas sobre las expectativas de ingresos futuros (“¿Diría usted que, dentro de 12 meses, sus ingresos serán mayores, iguales o menores que los que tiene ahora?”) y las expectativas de encontrar empleo (“¿Diría que dentro de un año, las posibilidades de que alguien que busca empleo en la ciudad de Arequipa lo pueda encontrar serán mayores, iguales o menores que en este momento?”). Ambos indicadores muestran una tendencia a la baja desde inicios de 2014. Ante una mayor incertidumbre respecto a las posibilidades de ingresos y de empleo en el futuro próximo, es razonable que se contraiga el consumo presente.

Un menor consumo

En el tercer trimestre de 2014, el residente promedio considera que las posibilidades de compra al momento de la encuesta son menores que 12 meses antes. Estos resultados se refieren tanto a la compra de muebles y aparatos electrodomésticos, como a las salidas a restaurantes, registrándose los indicadores más bajos de los últimos tres años. También se observa un deterioro en las posibilidades de compra de ropa y alimentos, si bien, al tratarse mayormente de artículos de primera necesidad, las posibilidades de compra se mantienen por encima de las correspondientes a bienes que podrían calificarse como superiores o de lujo.

Publicado en Mercados & Regiones número 3, octubre de 2014

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