Espacios libres de smartphones

Un número creciente de artistas y organizadores de eventos de diversos tipos empiezan a recurrir a mecanismos para crear espacios libres de smartphones que puedan ser utilizados para grabar, tomar fotografías o, sencillamente, generar distracciones en la audiencia.

Artistas como Alicia Keys comienzan a recurrir a compañías como Yondr, que fabrica una funda de neopreno para guardar el smartphone que puede ser cerrada con un sistema similar al utilizado para fijar etiquetas antirrobo en las prendas de ropa: los espectadores pueden mantener su terminal consigo, pero al estar en una funda cerrada no pueden utilizarlo para hacer fotografías, vídeos o enviar mensajes. Si necesitan utilizar su teléfono por la razón que sea, únicamente tienen que abandonar la zona definida como libre de smartphones, pasar por el dispositivo que desbloquea el cierre, y volver a activarlo si quieren volver a entrar en el recinto.

Las fundas se alquilan para cada evento por unos dos dólares al día, y son cada vez solicitadas por más artistas, que en algunas ocasiones han interrumpido sus conciertos o actuaciones para pedir a los asistentes que dejen sus dispositivos y disfruten del momento. La concepción de esos artistas que consideran que pierden algo cuando partes de sus actuaciones son retransmitidas a través de smartphones contrasta con la actitud de otros que siguen invitando a los asistentes a hacer lo contrario, a compartir cuanto más mejor, en cuantas más redes mejor, y generar una sensación de “me gustaría estar ahí”. En el caso de los humoristas, por ejemplo, parece claro que el hecho de que determinados chistes sean difundidos a personas que no están en el recinto puede dar lugar a un desincentivo, a una sensación de relativa frustración cuando alguien paga por acudir a un espectáculo de humor y se encuentra con que la mayoría de los gags y chistes ya le sonaban conocidos. El problema, en realidad, ha existido siempre: los chistes se cuentan, y lo único que puede evitar el que un chiste, una vez contado, sea difundido, es la posibilidad de inventar constantemente nuevos chistes, algo que puede llegar a ser inviable. Pero… ¿realmente es para tanto? ¿Resulta tan difícil entender que para algunas personas, la manera de disfrutar de un evento en vivo es liberarse de la angustia que les produce pensar que están perdiendo la oportunidad de volver a evocar el momento gracias a unas imágenes o un vídeo tomado en él?

Que para entrar en un concierto o actuación tengas que enclaustrar tu dispositivo en una funda cerrada, y seguramente someterte al preceptivo cacheo para evitar que lleves un segundo dispositivo, una cámara o cualquier otro objeto que se pretenda restringir empieza a resultar profundamente cargante: por mucho que quien produce el espectáculo pueda imponer sus reglas, o por mucho que podamos plantearnos si se disfruta más o menos un concierto por el hecho de centrarse en obtener buenos planos, imágenes o vídeos para compartir o para revivirlos posteriormente, no creo que sea yo el único que se negase a una cosa así. Lo siento, pero si para entrar en un espectáculo tengo que prescindir de mi smartphone, prefiero no plantearme entrar.

En plena era smartphone, intentar evitar que el dispositivo pueda ser utilizado en cualquiera de sus múltiples funciones es una tarea compleja. Para muchos, la actuaciones en vivo responden a un principio de economía de la escasez: hay que impedir de la manera que sea que aquellos que no han pagado el precio de la entrada puedan disfrutar, aunque sea tan solo parcialmente, del espectáculo. Para otros, en cambio, ese disfrute parcial a través de las redes sociales funciona como un acicate, como una manera de que terminen de convencerse de que quieren estar ahí en vivo, como un “aperitivo” que funciona más bien para incrementar el apetito.

¿Aceptaríais prescindir de vuestro dispositivo en esas condiciones como condición para entrar en un espectáculo? ¿Qué sensaciones os genera un desarrollo así?

Para ver el artículo original haga click aquí

Sea el primero en comentar sobre "Espacios libres de smartphones"

Deje un comentario