Carlos Parodi: Apurímac, la diferencia entre crecimiento y desarrollo

Perú21.- Crecer es producir más. Desarrollar es elevar la calidad de vida. Están conectados, pero no necesariamente crecer lleva a desarrollar. El crecimiento se puede medir a través de los aumentos en la producción (PBI) de cierta zona, región o país. Medir el desarrollo es más complejo pues depende, en gran parte, de lo que cada uno defina como calidad de vida. Todos tenemos una interpretación distinta de lo que significa “estar mejor”.

Por Carlos Parodi

De acuerdo con cifras del IPE, Apurímac creció 232% en el segundo trimestre de este año y para ello fue determinante el aporte de la minería. También generó empleo. No obstante, en el distrito de Challhuahuacho, ubicado a un kilómetro de la minera Las Bambas en la provincia de Cotabambas, estalló un conflicto social, debido a diferencias respecto del estudio de impacto ambiental, entre otros aspectos.

Los indicadores económicos y sociales de Apurímac y en especial de Challhuahuacho han mejorado, desde que llegó la minera, de manera notable. Sin embargo, la medición de la calidad de vida no es simple. Las mesas de diálogo entre la minera, el gobierno y la población local existen para entender cómo la misma población define calidad de vida. Y a lo mejor ahí está el problema. No fijarse solo en los números, sino más bien en la definición de bienestar para las comunidades cercanas a la mina.

Es cierto que existen agitadores antimineros con su propia agenda política, pero si el gobierno logra tener a la población de su lado, el discurso antiminero no encontrará eco. La presencia del Estado en todo el país es determinante, y no solo debe llegar como reacción ante un conflicto u otro hecho sino desde antes.

El gobierno enfrenta un reto, pues tiene que compatibilizar crecimiento con desarrollo en torno al distrito mencionado. Si sale bien librado, podrá servir de ejemplo para otros casos similares. Ojalá sea así.

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