Empleo: Arequipa requerirá tres mil nuevos puestos de trabajo

El Pueblo.- El mercado laboral está en pleno proceso de cambio, con expectativas de mejorar hacia el primer trimestre del año 2017. Las empresas esperan para ello un mayor impulso del Gobierno, que se exprese en eliminar barreras burocráticas que permitan la inversión privada con mayor fluidez.

El panorama es positivo, señala Paolo Valente, gerente general de Obiettivo Lavoro, empresa especializada en recursos humanos; nos sitúa, para entender esta transición, en el mayor problema del país como es la informalidad laboral.

El autoempleo o el trabajo informal, es la alternativa a la que pueden acceder siete de cada diez peruanos, una situación que solo les permite obtener ingresos, muchas veces muy bajos y cero beneficios sociales.

“Entonces la meta es que muchos trabajadores que estaban en la informalidad pasen a la formalidad y tengan un seguro médico, jubilación, AFP, ONP, liquidación al concluir el trabajo, acceso a créditos, todo lo que mejora la vida de la persona”, opina Valente, quien ha visto en Arequipa cómo estibadores o tejedoras se formalizaron este año y ahora gozan de un trabajo digno.

Más entusiasmo que cambio real

El especialista manifestó que los últimos seis meses de 2015 y el primer semestre de 2016 fueron malos. Después de los resultados de las elecciones hubo un aumento de contratación, por un tema de entusiasmo del empresariado más que de un cambio real.

“Teníamos esperanza de cambios más rápidos, pero ahora son lentos. Hay señales positivas como la eliminación de barreras burocráticas”, comentó.

La situación todavía está tibia, y para que rebrote se necesita que el Gobierno facilite los procedimientos de inversión. Con ello, el empresariado tiene la perspectiva que para el primer trimestre de 2017 se produzca un aumento significativo de puestos de trabajo, que en Arequipa podría bordear entre los 3,000 y 3,500 empleos.

El mayor flujo de contrataciones se inició en el sector servicio, con actividades fáciles, pero con salarios bajos y de menos valor agregado para la sociedad, es decir sin capacidad de gasto ni ahorro.

En tanto, el empleo relacionado a la minería y grandes obras de remuneraciones altas y con valor agregado, se ha frenado. Entonces es allí donde debe apuntar el Estado, y buscar que se incremente el número de puestos de trabajo en los sectores donde se paga más.

El trabajador al recibir mayor remuneración genera movimiento económico con la compra de departamentos, aumento de préstamos bancarios, compras en supermercados, un circuito virtuoso.

Sin duda todo proceso lleva su tiempo, y más aún que gran parte de informales pasen a la formalidad, aunque reconoce que la mayoría con sueldos bajos, pero no menores a la remuneración mínima vital.

Crecimiento

En la Ciudad Blanca se observa un crecimiento en los sectores de servicios, retail, venta de supermercados y negocios de ocio, pero hay un retraso en la producción minera, y todas las actividades indirectas que genera, como la metalmecánica o mecánica de producción, y el sector construcción. Una situación creada por factores internos como la conflictividad social, que se debe solucionar a nivel de gobierno con mayor inversión en los lugares de influencia de los proyectos, y no esperar que la empresa y la comunidad continúen enfrentándose.

“En el sur, las zonas mineras son las más pobres del país, donde hay menor inversión social, pese a que se recaudan millones de soles en impuestos. Por ello, el Estado tiene que resolver ese problema y empezar a pensar en un sistema de inversión social antes de la inversión minera”, declaró.

De modo que el Estado tenga un rol más protagónico, nadie niega el crecimiento en el turismo y la agricultura; sin embargo, ello no podrá desplazar al sector minero, en el tema de los impuestos.

Pero no toda la culpa la tienen los conflictos sociales, en otros sectores la inversión fue frenada por la burocracia, relacionada con los Estudios de Impacto Ambiental. La meta del próximo año es destrabar esas inversiones, y que fluyan en menor plazo.

El gerente de Lavoro calcula que a nivel de la región Arequipa en el 2016 se perdieron aproximadamente dos mil puestos de trabajo. La principal causa el estancamiento de los proyectos mineros. Solo por la paralización de Tía María se dejó de contratar 800 trabajadores.

Arequipa no es una isla en el sur. El estancamiento de proyectos mineros desarrollados en Cusco y Apurímac tiene relación con nuestra región, lo que también causó despidos y la merma de empleos.

Se espera que el primer trimestre del próximo año se trabaje en implementar políticas nuevas para activar con fuerza la minería, la construcción y la industria metalmecánica.

Faltan especialistas

Valente precisa que el mercado laboral requerirá de mano de obra especializada, relacionada a la producción metalmecánica.
Solo un ejemplo, para el desarrollo de la infraestructura del gasoducto necesitaremos buenos técnicos en soldadura de tuberías conductoras del gas a alta presión. Una especialidad que no se enseña en el país, por ello incluso se contrata personal extranjero.
“Un consejo para los jóvenes, es que se interesen en carreras como la producción metalmecánica y la soldadura tecnificada. Relativamente no vamos a tener que ofrecer si se presenta una gran oferta de empleos de este tipo”, dijo.

Empleo joven

El ejecutivo de la empresa de recursos humanos considera que sería positivo para los jóvenes la implementación del trabajo “part time”, donde jóvenes estudiantes o universitarios aspiren a contratos a tiempo parcial, para realizar una jornada de trabajo inferior a la ordinaria (8 horas), pudiendo realizarse en determinadas horas del día, o días de la semana.
“Una oportunidad para el empleo juvenil, sin necesidad de pagar menores derechos como la Ley Pulpín. Hay mucho requerimiento los fines de semana, en locales de entretenimiento”, agregó.

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