Índice de confianza del consumidor de Apoyo cayó en abril

El Comercio.- El índice de confianza del consumidor de Apoyo Consultoría (AC) cayó en abril por cuarto mes consecutivo, llegando así a 47 puntos, su nivel más bajo en seis años. Los principales factores que explican su menor crecimiento el mes pasado son el estancamiento del empleo y de los salarios, el alza de los precios de los alimentos por El Niño costero y la desaceleración del crédito de consumo.

Los factores

El factor que tuvo el deterioro más abrupto fue la percepción del consumidor sobre los precios, cuyo indicador se hundió en 14 puntos. Raúl F. Jacob, analista de Estudios Económicos de AC, detalla que esto no solo se debió al efecto del fenómeno climatológico, y a que la inflación se encuentra alta, sino que también pudo estar influenciado por la mayor difusión en medios sobre el aumento de los alimentos, como el anecdótico caso de los limones.

Por otro lado, el frío mercado laboral peruano tampoco retomaría el dinamismo necesario este año y AC espera una tasa de crecimiento del empleo de 0% para el 2017. Si bien el indicador ha mejorado ligeramente este mes, este sería un efecto rebote de la tendencia a la baja que ha estado teniendo en los últimos meses, afirma Jacob.

Por otro lado, la desaceleración del consumo ya se está sintiendo en la frecuencia con la que las familias limeñas solicitan créditos de consumo. “De hecho, en los últimos 12 meses, el porcentaje de familias limeñas que tomó nueva deuda pasó de 36% a 29%”, según una encuesta realizada por Ipsos Perú para AC. Además, el porcentaje de familias que recortó al menos un rubro de gasto entre junio del 2016 y marzo de este año aumentó en 8 puntos porcentuales hasta 79%.

Según el mismo estudio, los rubros que más se verían afectados por la debilidad del consumo privado son la ropa, entretenimiento, mejoras del hogar y electrodomésticos.
El menor crecimiento del consumo también impactaría en la demanda interna, que este año solo crecería 0,4% versus el 0,9% que creció en el 2016.

Perspectivas 

Dentro de las buenas noticias, el indicador parece haber tocado fondo. De hecho, componentes como la percepción sobre la situación económica actual de las familias y las expectativas en el futuro, mostraron mejoras con respecto a marzo. En la medida que el consumidor incorpore la normalización de los precios, se podría esperar un ligero rebote en los próximos meses.

En esta línea, la consultora estima que el consumo privado crecerá a una tasa de 2,3% en el 2017, la menor en más de 15 años, pero se espera una recuperación en el 2018 impulsada por la inversión en la labor de reconstrucción.

La inversión es el principal motor del empleo formal que, a su vez, es el principal motor del consumo”, subraya Jacob. Así, se espera que los proyectos de inversión generen más puestos de trabajo y que esto resulte en una mayor confianza de las familias limeñas.

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