¿Subirían los cines el precio de sus entradas?

El Comercio.- En el marco de la controversia generada por el Indecopi, especialistas aseguran que elevar precios es la opción más fácil, pero la menos recomendada.

Desde hace dos semanas, Cineplanet y Cinemark protagonizan su propia película de suspenso.

La resolución del Indecopi que permite a los espectadores ingresar a las salas de cine de estas dos cadenas (a excepción de las salas ‘prime’) con productos iguales o similares a los que venden en sus confiterías, cuyos plazos de ejecución se reanudarán para el 17 y 21 de marzo, respectivamente, no solo han puesto los pelos de punta a las empresas involucradas, sino a toda la industria.

Esta reacción no es para menos, ya que según el CEO de Cineplanet, Fernando Soriano, los cines no viven solo de vender entradas, sino de brindar una experiencia, y eso incluye el negocio de confitería, cuyos ingresos ayudan a compensar el bajo margen de ganancia que les deja la boletería.

“Hoy, nuestro precio promedio de las entradas es de S/11,69. De este monto casi el 30% se va al gobierno central y al gobierno local [en impuestos]. De esos S/9 restantes, la mitad es para el distribuidor o dueño de la película y, otro tanto, para pagar el impuesto a la renta, los derechos propios de estar en un centro comercial, gastos fijos y administrativos. Esto definitivamente nos golpea”, explica.

En efecto, el modelo de negocio de los cines no solo se compone de la exhibición de la película, sino de la venta de comida y de la infraestructura que ofrecen. “Eso es lo que en márketing se llama el producto o servicio aumentado”, coinciden Arnaldo Aguirre, gerente de Cuentas Senior de Arellano Márketing, y Fredy Alvarado, director en la Universidad San Martín de Porres.

Aguirre indica que el Indecopi se equivoca al disponer que los cines no puedan prohibir que sus clientes entren a la función con comida ajena al local, pensando que el producto que los cines venden es solo la exhibición de la película. Acota que si bien la confitería tiene un peso aproximado de 40% en los ingresos de los cines, el aporte en la utilidad sería mayor al 50%.

Para el abogado Alejandro Falla, socio del estudio Bullard Falla Ezcurra + y catedrático de la Universidad del Pacífico, esta medida correctiva, dada por la Sala Especializada en Protección al Consumidor, es, incluso, ilegal porque atenta contra la libertad de empresa.

Los gremios empresariales como Confiep, la SNI, Comex, Accep, entre otros, también han mostrado su rechazo, al igual que la Asociación Nacional de Salas de Cine (Anasaci), integrada por Cinemark, UVK, Cineplanet, Cinerama, Cine Star y Cinépolis.

PUERTAS DE ESCAPE
Al margen de la controversia generada y de las acciones legales que podrían tomar las empresas afectadas, ¿qué estrategias comerciales adoptarán las cadenas para mitigar una eventual menor rentabilidad por efecto de un posible bajón en las ventas de confitería? ¿Hay otras salidas más allá de solo subir precios?

Arnaldo Aguirre, sostiene que elevar precios es la opción más fácil, pero la menos recomendada. Lo más acertado sería que tanto Cineplanet como Cinemark apelen a su creatividad. Detalla que, por ejemplo, una alternativa es elaborar paquetes que incluyan la venta de la entrada al cine y de la canchita con gaseosa.

Hoy el entretenimiento y la comida son los principales imanes de flujo de visitantes a los centros comerciales, entonces, los cines deberían aprovechar mejor sus áreas para generar nuevos negocios y hacer que los mismos consumidores que van a sus salas gasten más, dice Ernesto Aramburú, director gerente de Inversiones y Asesorías Araval. ¿Cómo? implementando otro tipo de entretenimiento, completando aun más la experiencia que dan, detalla.

Los cines, añade Alvarado, tienen que romper paradigmas. “Aún están en la fase de ofrecer los productos básicos y ampliados, pero tienen que salir fuera del cuadro e ir a los productos potenciales”, dice.

Otra propuesta interesante es ir más allá de la proyección de la películas. “Si el Óscar es la premiación más importante del cine, ¿por qué no proyectarla en el cine? ¿Por qué no también proyectar los partidos de fútbol del Mundial Rusia 2018 o los clásicos del fútbol local?”, se pregunta. También se podría segmentar la oferta para generar un mayor flujo de visitas, como la proyección de películas solo para niños o para jóvenes.

Si bien ya se han visto algunos esfuerzos en esta línea, como la proyección de conciertos en la cadena Cinemark o de funciones de ópera en Nueva York en UVK, los expertos consideran que estos aún son muy aislados.

Día1 contactó a los principales actores de este largometraje para conocer de primera mano sus planes de contingencia, así como a los demás integrantes de la Anasaci, pero prefirieron no pronunciarse al respecto. Al cierre de esta edición, solo Cineplanet adelantó que solo permitirán el acceso de alimentos que cuenten con adecuados estándares de higiene y salubridad, y probablemente lo mismo hará Cinemark.

A partir de este sábado recién se estrenará este nuevo modelo de negocio y se conocerá cuál será el comportamiento del consumidor y el real impacto. ¡Que siga la función!

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