Descartan impacto negativo de guerra comercial en inversión minera

China es el mayor consumidor de materias primas del mundo y representa, prácticamente, la mitad de la demanda de commodities como el cobre. Por consiguiente, cualquier evento que frene el crecimiento de esta potencia asiática afectará irremediablemente la cotización de este metal y la economía de los países que lo exportan.

El panorama económico del presente año se ha caracterizado por un hecho peculiar: dos de las potencias más grandes del mundo se han enfrascado en una guerra comercial sin precedentes, la cual se ha venido desarrollando como una ida y venida de medidas arancelarias a la importación de bienes entre dichos países. Sin embargo, las consecuencias de este evento están teniendo un alto impacto en todo el planeta.

China, al ser un país dependiente de sus exportaciones, tiene más que perder en esta guerra comercial. Los aranceles impuestos por el gobierno norteamericano están frenando el crecimiento del país asiático, siendo los sectores de construcción y tecnología los más afectados. En este sentido, los precios de materias primas, que sirven de base para estos sectores, también se ven negativamente afectados. Solamente en las últimas ocho semanas el precio del cobre disminuyó en 13.14%.

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Indiscutiblemente esta situación tiene un impacto negativo en la economía de los países exportadores de este metal. Según Jorge Estrella, gerente central de estudios económicos del BCRP, la guerra comercial y la volatilidad financiera han tenido un “fuerte efecto” en la Bolsa de Valores de Lima, donde muchas de las principales acciones son mineras.

De la misma forma, un menor precio de este commodity podría, potencialmente, reducir la rentabilidad de los futuros proyectos mineros; este hecho, a su vez, disminuiría la inversión extranjera y, por consiguiente, la recaudación de tributos en forma de canon minero.

Por otro lado, expertos aseguran que el precio actual de este metal no se encuentra alineado con sus fundamentos. Consideran que el mercado ha sobrerreaccionado a la tensión comercial que se vive en el ámbito internacional y que en los próximos meses se ajustaría a alrededor de los 300 centavos de dólar por libra. De la misma forma, descartaron un impacto negativo en la inversión minera, dado que esta utiliza como insumos el precio del metal estimado al mediano y largo plazo.