Pisco Emprendedor impulsa formalización de más de 160 negocios

Jóvenes participantes en proyecto impulsado por Consorcio Camisea, operado por Pluspetrol, elevaron en 28% sus ingresos gracias a capacitaciones y asesorías empresariales.

Más de 160 negocios se formalizaron y otros 140 se encuentran en vías de hacerlo gracias al Programa Pisco Emprendedor, proyecto impulsado por el Consorcio Camisea, operado por Pluspetrol, que beneficia a 1,600 jóvenes de la provincia de Pisco, con capacitaciones y asesorías empresariales.

El proyecto facilitó el fortalecimiento de un total de 404 negocios, donde el 75% apostó por el camino de la formalización, gracias al apoyo de especialistas que les brindan acompañamiento para culminar este objetivo. Según Milagros Pachas, coordinadora del Programa Pisco Emprendedor, “los beneficiarios toman conciencia que el comercio formal amplía las expectativas de sus empresas y facilita una actividad económica sostenible”.

Las capacitaciones y asesorías, además del capital semilla de S/ 1,500 entregado a 90 emprendedores por el Consorcio Camisea, operado por Pluspetrol, facilitaron que los jóvenes eleven sus ganancias en 28%, pasando de un ingreso promedio mensual de S/ 1,861 a S/ 2,376, arraigando el concepto que la formalización y una buena gestión empresarial impulsan los negocios.

Milagros Pachas precisó que las oportunidades comerciales y la posibilidad de convertirse en proveedores de otras empresas son los beneficios más significativos para los emprendedores, aunque detalló experiencias de jóvenes de Pisco que alcanzaron otras ventajas

• Vender a grandes clientes: desde un restaurante hasta una tienda de artesanías, muchos emprendedores pisqueños aprovecharon la oportunidad de comercializar grandes cantidades de sus productos para terceros, emitiendo una factura. Pilar Brescia Soto Vásquez, comerciante de pescado entero y fileteado que trabaja en el Desembarcadero de San Andrés, afirma que la formalización le permitió tener “clientes fijos y fieles”, y actualmente envía entre 30 kg. y 50 kg. de producto a conocidos restaurantes de Lima, además de trabajar con los hoteles 5 estrellas que tienen sede en Paracas.

• Asociatividad: permite no solo comercializar grandes cantidades, sino también aspirar a la posibilidad de negociar mayores beneficios. Es el caso de un grupo de productores lecheros de la zona de Cabeza de Toro, en el distrito de Independencia, que vendían su producto a una importante empresa lechera a S/ 0.80 por litro. Gracias a un convenio, tienen presencia en ferias organizadas por la Municipalidad de Pisco para vender leche fresca a S/ 2 por litro.

• Obtener beneficios laborales: Sharon Melgar, dueña de Bisutería Sharon, es también una joven que sufre de epilepsia secundaria e hipoparatiroidismo, una enfermedad que produce alteraciones óseas, insuficiencia renal o tendencia a la depresión. Formalizarse no solo le significó mayores réditos, sino también la posibilidad de contar con un seguro médico. Como persona natural que aporta al Nuevo Régimen Único Simplificado, puede acogerse al SIS Emprendedor.

• Acceder a tecnología: es el caso de un grupo de agricultores de Independencia liderados por Jonathan Chumbes Siguas, beneficiario del Programa Pisco Emprendedor, que, agobiados por los bajos precios y reducidos márgenes del algodón y maíz, decidieron probar con otros cultivos como: tomate cherry, tomate Abigail y espinaca. Para ello realizaron un estudio de agua y suelo, e implementaron un sistema de riego por goteo. Los jóvenes de Pisco entienden que es indispensable tecnificarse para hacer crecer sus negocios.

• Innovación: Identificar los costos y procesos de manera formal, ayuda a los emprendedores a aprovechar las oportunidades del mercado. Nadia Hernández, dueña de Dulcemanía Pisco, afirma que para su negocio es muy importante invertir en capacitación, para luego crear productos que la diferencien del resto. De comenzar vendiendo alfajores, ahora tiene un extenso catálogo que incluye desde postres clásicos, hasta productos para diabéticos, para mascotas, tortas con masa elástica e, incluso, panetones de quinua. Hoy, es capaz de producir en mayor escala gracias al capital semilla que recibió del Consorcio Camisea, el cual utilizó para adquirir un horno industrial.