Volatilidad a la vuelta de la esquina: riesgos para la economía peruana

El año 2019 se inicia con un ambiente caracterizado por la volatilidad y la incertidumbre en ámbito global. Este entorno sin duda afectará la economía peruana y, por último, la situación económica de los hogares, según señala el Reporte Macroeconómico Especial “2019: Navegando entre tormentas”, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank.

En el contexto económico internacional, resaltan dos temas de especial relevancia: la guerra comercial y las tasas de interés. El evento más discutido del año ha sido la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que se inició con un vaivén de medidas arancelarias entre las dos potencias más grandes del mundo. En un mundo con complejas redes logísticas integradas, este tipo de eventos afecta a todas las economías del planeta, introduciendo volatilidad en los mercados internacionales. Afortunadamente, las repercusiones negativas del escalamiento de aranceles se han visto limitadas por otras tendencias: la innovación tecnológica, el aumento de la producción mundial y la expansión de la clase media.

Suscríbase a nuestro boletín diario, el mejor resumen de noticias sobre las regiones del Perú

El segundo tema se refiere a las tasas de interés. En los últimos veinte años, la economía global ha experimentado tasas de interés muy bajas, lo que en algunos casos ha generado problemas de sobreendeudamiento. Ante esta situación, los bancos centrales de diferentes países han estado apostando por incrementos graduales de sus respectivas tasas. El peligro está en restar demasiada liquidez al mercado, lo que provocaría que los agentes sobreendeudados no puedan cumplir con sus promesas de pago.

Al aumento de volatilidad de los mercados, provocada por la guerra comercial y las tasas de interés, se suman las expectativas, por parte de algunos agentes económicos, de una recesión de la economía global en el mediano plazo. En el caso peruano, estas situaciones se traducen en volatilidad cambiaria y del mercado de los metales —con la caída del precio de importantes commodities, como el cobre—, del cual depende gran parte del crecimiento nacional.

En el plano nacional, según proyecciones elaboradas por Scotiabank, el principal acelerador del crecimiento económico en 2019 sería, al igual que en el 2018, la inversión privada. En el sector minero, proyectos como Quellaveco y Mina Justa añadirían medio punto porcentual al PBI del 2019. De la misma manera, la inversión en agroexportación y construcción inmobiliaria dinamizaría la economía para ese periodo.

Por otro lado, la inversión pública ha sido afectada gravemente por la crisis política vivida en los últimos dos años. Esta situación logró mermar el crecimiento potencial del año 2018. Se espera que, para el año 2019, esto se normalice, empezando con los grandes proyectos de infraestructura, como lo son la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez, la Línea 2 del metro de Lima y la modernización del puerto de Salaverry, en La Libertad.
Con respecto a los diversos sectores económicos, el año 2018 se caracterizó por un crecimiento robusto del sector pesquero, el cual alcanzó una tasa de 29.2%. Por su parte, el sector minería e hidrocarburos mostró una leve recesión, sin anuncios de proyectos de gran envergadura capaces de compensar el agotamiento de extracción mineral; sin embargo, para el año 2019, las expansiones de Toquepala, en Tacna, y de Marcona, en Ica, aportarían al crecimiento de esta actividad.

Síganos en Facebook 

Estas proyecciones están sujetas no solo a la volatilidad de los mercados globales, sino a los riesgos propios del contexto nacional. La presencia del fenómeno de El Niño en el año 2017 mermó el crecimiento potencial del
sector agropecuario, además de presionar al alza el precio de muchos productos. Si bien la ocurrencia de este fenómeno sigue siendo un riesgo, las expectativas inflacionarias se están manteniendo constantes para los años 2018 y 2019.

En el reporte de Scotiabank se estima un aumento gradual de la tasa de referencia, hasta llegar a 3.25%.

Con respecto al riesgo cambiario, si bien en el 2018 el tipo de cambio ha subido considerablemente, esto no se debería a un debilitamiento del sol, sino a un fortalecimiento del dólar de forma acelerada en todo el mundo. Este tipo de eventos suelen ser muy imprevistos y los valores tienden a corregirse gradualmente con el paso del tiempo. La intervención del Banco Central será clave para reducir la volatilidad de esta variable y que el sol no se vea afectado de la manera como sí lo han sido la mayoría de divisas de mercados emergentes.

Finalmente, la corrupción y la turbulencia política han sido factores que han aumentado el riesgo reputacional de nuestra economía. Los escándalos de corrupción han frenado la ejecución de grandes proyectos de infraestructura y, a la vez, han desacelerado el flujo de inversión privada. Se estima que, en 2018, este problema ha costado más de un punto porcentual del crecimiento del PBI. Mientras no se supere el problema de debilidad institucional, será difícil que la economía peruana pueda crecer en todo su potencial.

Be the first to comment on "Volatilidad a la vuelta de la esquina: riesgos para la economía peruana"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*