Ministerio peruano destaca el gran potencial económico en productos naturales amazónicos en territorio inca

América Economía.- La Amazonía peruana tiene un gran potencial económico en productos naturales sostenibles y servicios de conservación ambiental, que puede sacar de la pobreza a sus comunidades, señaló el director general de Diversidad Biológica del Ministerio del Ambiente, José Álvarez Alonso.

“En la Amazonía que es casi dos tercios del Perú, creo que no hemos llegado ni al 5% del aprovechamiento del real potencial que tiene en bienes y servicios ecosistémicos para beneficios de las comunidades”, declaró a la Agencia Andina.

En ese sentido, indicó que las palmeras silvestres amazónicas constituyen una fuente de riqueza no aprovechada para las comunidades de esta región del país.

“Calculo que debe haber entre 3.000 y 4.000 millones de palmeras silvestres cuyos frutos tienen usos que hoy demanda el mercado, desde alimentos hasta cosméticos y productos industriales”, indicó.

Refirió como ejemplo a Brasil que aprovecha el açaí (se pronuncia: assaí), fruto de una palmera amazónica, y que inunda los mercados internacionales y su capacidad de producción ya no alcanza para la demanda global.

“Nosotros también tenemos varios cientos de miles de esa palmera silvestre, no necesitamos plantarla y nadie aprovecha el fruto de esa palmera, nosotros lo llamamos huasaí”, dijo.

Cabe señalar que el Perú exportó en 2018, más de US$480 millones en productos de la biodiversidad nativa, como la quinua, la tara, el aguaymanto, sacha inchi, tara, “conocidos como superalimentos”, según indicó el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Edgar Vásquez.

Aguaje. El director general de Diversidad Biológica del Ministerio del Ambiente, también indicó que otro fruto impresionante en la Amazonía peruana el aguaje, el recurso natural renovable más abundante del Perú conjuntamente con la anchoveta.

“Tenemos cerca de siete millones de hectáreas de plantaciones naturales densas, es decir deben ser unos 1.200 a 1.400 millones de palmeras y una palmera que produce cada año 350 o más kilos de fruto”, estimó.

Álvarez Alonso, señaló que, aunque solo se aprovechara el 5% de este recurso se podría abastecer el mercado que demanda este tipo de productos, por su uso industrial, nutritivo y cosmético.

“El fruto aguaje es récord mundial en provitamina A, betacaroteno y los betacarotenoides son muy buscados hoy por la población para el tema de, envejecimiento, antioxidantes, etc”, señaló.

Refirió como ejemplo a una empresa brasilera aprovecha el aguaje para una línea de productos cosméticos y en el caso peruano, una empresa de bebidas está a punto de lanzar al mercado una bebida en base al aguaje.

“Es la oportunidad de demostrar que el consumidor prefiera esos productos que vengan de comunidades a las que se les paga un precio justo y que conservan su ecosistema, esa sería una herramienta muy poderosa de inclusión social”, afirmó.

Señaló que el aprovechamiento de estos productos no requiere que las comunidades amazónicas cambien sus patrones de producción y deforesten su entorno.

“A una comunidad indígena que ha pasado 15.000 años aprovechando su entorno, convertirlo en un ganadero o en un agricultor, no ha funcionado y hemos visto los fracasos”, dijo.

Refirió que se puede aprovechar económicamente sus bosques de manera sostenible, y que ya se han pruebas en la Reserva Nacional Pacaya Samiria.

“Se puede generar riqueza sin destruir, conservando, además llegando a mercados que hoy lo valoran”

Asimismo, indicó que la minería ilegal destruye los bosques amazónicos que es fuente de riqueza inagotable para las comunidades.

“Porque si llegas hoy con un producto al mercado norteamericano, europeo, asiático y dices consumiendo este producto ayudas a conservar la amazonia y mitigar el cambio climático, el consumidor va a estar feliz, porque beneficia a su cuerpo y al planeta”, dijo.

Inversión privada y pública. Álvarez Alonso indicó que casi un tercio de la población peruana rural que está en extrema pobreza, con graves problemas de desnutrición y anemia, y la solución está en la riqueza biológica.

“Tenemos riqueza biológica impresionante, somos uno de los países megadiversos del mundo, y quizás no hemos sabido ver ese potencial que tenía”, afirmó.

En ese sentido, dijo se necesita desarrollar comercialmente el potencial natural de la Amazonía, poniendo a las comunidades como protagonistas, respetando sus derechos, capacitándolas.

“Conectándolas con el mercado a través de empresas que sean amigables con el ambiente, con la gente y respetando sus derechos, esa sí es una fórmula ganadora que yo creo que va a beneficiar a todos”, dijo.

En ese sentido, señaló que se necesita el interés de más empresas por este tipo de productos, así como una mayor inversión privada y pública, en la investigación y desarrollo comercial de los productos naturales de la Amazonía.

También indicó que, en la región andina, el potencial de los granos andinos, como la quinua, que es el alimento más completo y contribuye a mantener la salud de las personas, cada vez con mayor demanda y precio en los mercados internacionales.

Álvarez Alonso, participó en la VIII Semana de la Inclusión Social organizado recientemente por el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), en el cual se revisaron los avances y retos en la agenda de la lucha contra la pobreza y vulnerabilidad, desde sus múltiples dimensiones.

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