Economía se desacelera: ¿Qué negocios encuentran oportunidades de dinamismo?

El Comercio.- Al cierre del 2019, la economía peruana sumará seis años consecutivos de crecimiento débil. La pérdida de dinamismo ha desacelerado la creación de puestos de trabajo y de incremento en los ingresos.

Esto, en principio, pareciera un desafío para las empresas, pero en algunos segmentos la coyuntura ha abierto oportunidades. Por ejemplo, cada vez es más común, al transitar por las calles de las grandes ciudades –sobre todo en Lima– encontrar tiendas de conveniencia. El fenómeno es relativamente reciente, pero ha tenido un crecimiento explosivo. La cadena Tambo+, de Lindcorp Retail, abrió su primera tienda en abril del 2015 y, desde entonces, ha inaugurado, en promedio, seis tiendas por mes.

La teoría económica contempla que, para los productos que tienen muchos sustitutos (como los de la categoría alimentos), reducir los precios puede hacer que aumenten los ingresos por ventas, debido a que los precios bajos generan mayor volumen consumido.

En un contexto de desaceleración, bajar precios para alentar el consumo es una estrategia que, de acuerdo con diversas cifras disponibles, rinde frutos.

Por ejemplo, según la encuesta mensual de comercio del INEI, las ventas minoristas crecen a un ritmo de 2,7% a agosto. Ello se explica porque las promociones y descuentos –precios más bajos y compras en cuotas sin intereses– han alentado las ventas.

Además, las empresas del sector revelan que ha sido clave la expansión de puntos de venta. En su presentación de resultados financieros del segundo trimestre, InRetail señaló que sus ingresos en el negocio de comercio de alimentos crecieron 11,2%; donde uno de los ‘drivers’ fue el incremento de 11,7% en el área de ventas.

Todo esto se traduce en impacto en el ámbito macro. Según el Ministerio de la Producción (Produce), las ventas de los supermercados, a julio, están creciendo a un ritmo anualizado de 7,4%.

ALGUNOS PIERDEN

El dinamismo de los supermercados, que tienden a comercializar más bienes no duraderos, contrasta con la realidad en otros segmentos del ‘retail’.

Las cifras del Produce revelan que las tiendas por departamento han sufrido la pegada de la desaceleración y pierden dinamismo desde enero.

En ese sentido, los resultados financieros de Saga Falabella muestran que, en el segundo trimestre, sus ingresos cayeron 2,9% y sus ganancias se contrajeron 6,3%. Esto es reflejo de la coyuntura.

No obstante, las tiendas por departamento –más enfocadas en bienes no duraderos– no atraviesan una coyuntura tan complicada como el rubro de equipamiento para el hogar. Según Produce, las ventas de aparatos, muebles y otros equipos domésticos caen 7,7% en términos anualizados a julio.

Así, se infiere que una coyuntura de desaceleración no es tan propicia para comprar bienes más duraderos. Esto debido al pesimismo de los consumidores. El índice de confianza del consumidor de Apoyo Consultoría e Ipsos tiene siete meses consecutivos en territorio pesimista.

Más allá del comportamiento de los diferentes sectores, en términos macroeconómicos el consumo privado seguiría siendo un ‘driver’ clave del crecimiento económico.

Sin embargo, es importante resaltar que existen riesgos a la baja. De hecho, en los últimos cuatro comunicados de política monetaria del Banco Central de Reserva, se hace explícita la preocupación ante la posibilidad de que la demanda interna se recupere más lento de lo esperado. Incluso, esto motivó a que, en agosto, la autoridad monetaria diera un nuevo impulso a la actividad reduciendo su tasa de interés de referencia.

MÁS DATOS

  • De acuerdo con Cencosud, las ventas de electrodomésticos en tiendas por departamento se han reducido luego del ‘boom’ causado por el Mundial de Fútbol del año pasado. La alta base de comparación afectó los resultados.
  • La colocación de créditos de consumo en el país crece a ritmos de doble dígito y es una señal de recuperación, según el BCR.
  • En un entorno en que el mercado laboral se enfría y los ingresos crecen cada vez menos, parecería riesgoso que el crédito crezca a tal ritmo. Sin embargo, la autoridad monetaria considera que la dinámica del endeudamiento no es alarmante, sino que es sostenible y no habría riesgos de desequilibrios.

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