Arequipa: hospitales no se concluyeron por deficiencias en expedientes

La República.- La construcción de los hospitales de Chala, Camaná y Cotahuasi demandó una inversión de S/248 millones 636 mil al Gobierno Regional de Arequipa (GRA). Pese a que estos nosocomios no están operativos, le pueden costar más a la Región.

Las empresas a cargo, que no culminaron las obras, demandaron al gobierno regional por no otorgar adicionales de plazo. Los arbitrajes se ven en la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa. Si el GRA pierde, tendrá que pagar más dinero a estas empresas.

Fraccionamiento

Los proyectos tuvieron deficiencias desde el inicio. Guillermo Valcárcel, gerente de Infraestructura del gobierno regional, indicó que en la gestión de la exgobernadora Yamila Osorio se fraccionó la licitación de expedientes técnicos de hospitales. La medida se tomó pese a que la Ley de Contrataciones del Estado no lo permite. Este fraccionamiento consiste en dividir un proceso grande en varios pequeños. De esa manera, se evita realizar una licitación y se hace directamente.

Esta figura se usó en el hospital de Camaná. Se contrató a la empresa Dextre Morimoto (D+M) para realizar tres partes de un solo expediente. Lo demuestran los contratos 005, 006 y 007, firmados en la primera quincena de enero de 2016. Se pagaron S/ 1 millón 95 mil por las tres partes, pero el desembolso se dividió en tercios.

Enrique Neyra, director de la Red de Salud Camaná-Caravelí, cuestionó el expediente porque no consideró una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para el hospital. En la red hay una población mayor a los 60 000 habitantes.

El expediente del hospital Goyeneche es otro caso de fraccionamiento, donde tiene participación Dextre Morimoto. Como la obra nunca empezó, se tomó la decisión de rescindir los contratos, señala Guillermo Valcárcel.

La firma D+M se consorció con Assignia y Neptuno para elaborar los expedientes y construir los hospitales de Chala y Cotahuasi. Esta modalidad de contrato es conocida como “llave en mano”. Las mismas empresas consorciadas ganaron licitaciones distintas para ejecutar cada hospital.

Pérdida de tiempo

Los hospitales tienen un retraso de entrega mayor a un año ¿Cómo se dio tanto tiempo a estas empresas? La respuesta está en los adicionales de plazo entregados por el GRA.

El consorcio Challa II (D+M, Assignia y Neptuno) solicitó 16 ampliaciones de plazo para terminar el hospital. La mayoría de solicitudes fueron aceptadas por el entonces gerente de Supervisión y Liquidación de proyectos, Edy Ñaca.

La construcción de este hospital se demoró, entre otras cosas, porque el propio gobierno regional pidió implementar un centro quirúrgico, que no fue considerado en el expediente. Se aprobaron 13 adicionales de plazo para solucionar este punto. La Contraloría advirtió de que el tema era irregular a la exgobernadora Yamila Osorio, porque el estudio de preinversión aprobado especificaba que este hospital era “no quirúrgico”.

En cuanto al nosocomio de Chala, tenía que concluir el 21 de enero de 2018. En noviembre de 2017, la Región aprobó el primer adicional de plazo de la obra, por 148 días. El consorcio indicó que encontró más terreno rocoso del señalado en el expediente; por eso, la construcción demoraría más. Este adicional también fue observado por Contraloría, ya que fue el mismo consorcio el que hizo mal el expediente, por lo que era su responsabilidad. Sin embargo, se aceptó la ampliación.

El consorcio constructor del hospital de Camaná —conformado por Riva, Eralma y Eductrade— pidió 18 adicionales de plazo. La mayoría, motivados por el descubrimiento de restos arqueológicos. La gestión de Cáceres Llica entregó un adicional de 114 días a su favor, para que resuelva una consulta relacionada con la instalación de un tanque GLP.

“Los mayores retrasos se dieron por deficiencias en los expedientes”, dice Valcárcel.

En el caso del hospital de Cotahuasi, se retrasaba la obra de otra manera. Se mandaban consultas al proyectista sobre los equipos médicos que se iban a comprar, pero D+M se demoraba en responder. Las constructoras de este hospital, que costó S/ 39 millones, pidieron 11 adicionales de plazo. Sin embargo, cuando la Contraloría inspeccionó la obra, encontró que el personal técnico ofertado por las contratistas no se encontraba en el lugar. Además, el supervisor Acruta & Tapia había entregado conformidades de avance que no correspondían, porque avanzó menos respecto a lo que se le pagó.

Esta es una causal para rescindir el contrato. El hallazgo fue notificado al gobierno regional en 2018, pero se esperó un año para anularlo. No se puede tomar posesión de la obra por una medida cautelar dada a favor de los contratistas.

Irse sin terminar

El papel del supervisor Acruta & Tapia también fue clave en el retraso de las construcciones. Habría jugado en pared con los consorcios de los tres hospitales. Su función era cautelar el correcto desarrollo de la obra, pero muchas veces fue en contra de los intereses de la Región. Ello se evidencia en diversos informes de Contraloría. La institución señaló que auditará estas obras en 2020.

El favorecimiento de Acruta también se advierte en la Carta Notarial 55-2019-GRA/ORA. En ella, el gobierno regional resuelve el contrato con el consorcio Chala II. Dice que, el 20 de diciembre de 2018, el consorcio señaló en el cuaderno de obra que había culminado todas las partidas y solicitó la recepción al gobierno regional. Acruta, como supervisor, convalidó esta información y solicitó se forme el comité de recepción.

La región conformó un primer comité, que fue modificado con la nueva gestión. El 25 de marzo de 2019, acudieron a la obra y verificaron que “no se encontraba concluida”. Sin embargo, fue hasta diciembre que se rescindió el contrato.

La Contraloría cursó hasta 10 comunicaciones a Yamila Osorio advirtiendo de irregularidades en la construcción de los hospitales. Estas incluyen la tercerización de varias partidas de los hospitales de Chala y Camaná a favor de Dimexsouth EIRL.

Defensa sin respuesta

Edy Ñaca, exgerente de Supervisión y Liquidación, dijo no recordar todas las ampliaciones que se dieron. Agregó no tener los documentos a la mano.

Afirmó que podría dar su versión cuando se encuentre en Arequipa, durante la quincena de mayo.

En cuanto a las observaciones de la Contraloría, en forma de reproche, dijo que esta institución siempre notifica irregularidades.

Investigación en Consejo Regional está a la mitad

Silvio Arias, presidente de la comisión de Salud del Consejo Regional de Arequipa, explicó que existe una comisión investigadora especial para el caso de la construcción de los hospitales de la región desde el año pasado.

Esta comisión ya recibió los expedientes de las obras, avanzando en 50% el análisis. Por ser bastante la documentación, en la última sesión del Consejo Regional se les concedió ampliación de plazo por 120 días, es decir, hasta junio aproximadamente.

Arias señaló que la demora se debe a que no se cuenta con los especialistas técnicos del caso. El Consejo no cuenta con presupuesto para contratarlos.

Acotó que dentro del cronograma de trabajo está previsto, si es necesario, convocar a los exfuncionarios y directivos de las empresas implicados en posibles irregularidades. Esto sería dentro de las próximas dos semanas.

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