Cruz del Sur: “Todo lo que se pueda transformar en electromovilidad se va a transformar”

Entrevista a Luis Ramírez Urueta, gerente general de Cruz del Sur

¿Cuáles son ventajas que tiene el transporte terrestre de pasajeros que no tiene el mercado aeronáutico?

En términos generales, en el transporte nacional compite el modo aéreo con el modo terrestre. La ventaja proverbial que tiene el transporte aéreo es el tiempo de viaje y, ahora, con el advenimiento del modelo low cost, se acerca mucho en promociones y demás a los precios del transporte terrestre, de modo tal que ahí no toca más que transformar y adecuarnos a una nueva situación de la estructura del mercado nacional. Esto ya pasa en Europa, en Estados Unidos y en otros países.

Cruz del Sur está diversificado en tres unidades de negocios. La más grande es transporte de pasajeros, nacional e internacional. Hacemos rutas al sur, a Argentina y Chile, y al norte, a Ecuador y Colombia, y todo el Perú. Así el modo aéreo se duplique, este alcanzará un 20% más o menos del transporte nacional y el terrestre seguirá siendo 80%, porque este último seguirá creciendo. ¿Hay vida después del low cost? Sí, pero hay que hacer la tarea de transformación a una operación mucho más eficiente. Dentro de ello, estamos trabajando una propuesta de electromovilidad.

La segunda división más grande que tenemos es el transporte institucional; servimos a una cartera muy importante de gran minería en el Perú. Y la tercera división es la de transporte de carga, paquetería a nivel nacional.

En la medida en que se dé el escenario que se ha propuesto con la creación de la Autoridad Única de Transportes, ingresaremos también al transporte urbano masivo. Ello requiere que las condiciones sean adecuadas para que una empresa formal pueda acceder y sostener operaciones en este campo. Es necesario que haya una operación seria, segura y eficiente en el transporte urbano.

El mercado aeronáutico cada vez tiene tickets más bajos y aumenta en la oferta, ¿le ha quitado mercado al transporte terrestre?

Este año sí nos está afectando. El crecimiento del modelo low cost se ha más que duplicado en el primer semestre. Estamos viviendo una competencia muy agresiva. Avianca, que era un jugador muy importante, se ha retirado del mercado nacional; quebró LC.

En un futuro, el transporte aéreo va a estar marcado por el perfil low cost. Sin embargo, en el futuro, tendremos una competencia menos intensa. Ahora están en una etapa de penetración de mercado.

¿Cuál es la principal fortaleza de los servicios de buses, que siguen existiendo incluso en Europa, donde los trenes y las low cost aéreas abundan?

En el modo terrestre hay una vivencia del viaje. Uno sube al avión, sube a una cápsula, y en una hora y pico está en el destino; esto, en cuanto al valor del tiempo, es irrebatible. Sin embargo, en un viaje terrestre como Lima a Cusco (22 horas), la ruta incluye Nazca, Abancay, Chalhuanca, Pampa Galeras, etc. Es una vivencia. Por eso, el 25% de nuestro booking es receptivo: turistas, que vienen y toman de antemano nuestros servicios para conocer el Perú.

Han adquirido buses eléctricos para transporte de trabajadores.

Está con nosotros el presidente de BYD, que es el mayor fabricante en el mundo de buses eléctricos. Ellos tienen aproximadamente 200 mil buses eléctricos.

Lo que vamos a presentar ahora son los resultados de un plan piloto, con una unidad haciendo ruta corta en el ámbito interprovincial, que es el campo de pruebas más adecuado para exigir a fondo a la unidad. Esto nos confirma la factibilidad operativa. El capex de un bus eléctrico es, de hecho, más alto, y nos desafía a que diseñemos una estructura factible y sostenible, primero para la gran minería.

Si logramos que la operación sea validada por el sector minero, todo lo que se pueda transformar en electromovilidad se va a transformar, porque es cero emisiones: un vehículo eléctrico no tiene tubo de escape. Las baterías, que son el core de esta nueva tecnología, vienen reduciendo sus precios en orden del 10% al año desde hace más de 10 años, de manera tal que en 5 o 6 años esto va a ser para todos. Ahora hay que hacer el trabajo para que en ese futuro tengamos una posición competitiva.