Finanzas


El presupuesto sí importa

Durante varios años, Lorenzo argüía con su gente que eso de elaborar un presupuesto anual para la empresa era una pérdida de tiempo. Según decía, eran horas y horas dedicadas a hacer unos números que jamás se cumplirían y, además, ¿para qué lo necesitaban si seguían creciendo todos los años y sin necesidad de tanta planificación ni presupuesto? La empresa de Lorenzo brindaba servicios a otras empresas y, como casi no había competencia, no requería mayor esfuerzo para conseguir clientes.


La planificación financiera y el apalancamiento de la empresa

Juan Pablo llevaba poco menos de un año como gerente financiero de una empresa de servicios de consultoría y, a pesar de sus esfuerzos por poner orden, sentía que lo que generaban no le alcanzaba para nada. El final de mes era una angustia continua: los cuatro socios principales exigiendo todas las prebendas a las que estaban acostumbrados, los empleados requiriendo sus sueldos, los proveedores tocando la puerta y, lo peor de todo, la preocupación de amortizar las deudas con los bancos para no acabar en la lista negra.


La evolución de las finanzas en el nuevo milenio

La aplicación de tecnología digital en la prestación de servicios financieros viene cambiando por completo el concepto de dinero y de la forma de realizar transacciones financieras alrededor del mundo. Hoy en día, en los principales mercados financieros, se habla de un fenómeno denominado Fintech, que nace de la combinación de dos palabras en inglés: finance and technology, es decir: finanzas y tecnología. Este fenómeno, que representa la aplicación de recursos tecnológicos en las finanzas, viene reinventando la forma como operan los mercados financieros y supone una amenaza a la banca tradicional, al plantear nuevos competidores que podrían desplazarlos y transformar los mercados financieros que conocemos actualmente.


Activos que son pasivos

Recuerdo la situación de una empresa de manufactura, cuya inmensa y desvencijada planta ocupa un espectacular terreno en una céntrica avenida: aquel solar podía albergar cualquier otra cosa más rentable que toda la vieja maquinaria que seguía funcionando ahí. Es más, probablemente toda la empresa no vale ni la tercera parte del terreno que ocupa. Basta tomar en cuenta el costo de oportunidad de alquiler de aquella propiedad para poner en evidencia que lo que da la vieja fábrica no es ni de lejos lo que aquel activo debería estar rindiendo.


El bono para el directorio

La empresa en cuestión iba mal. Una comercializadora, donde los dueños y el gerente habían perdido la ilusión por empujar el negocio en un mercado cada vez más competitivo. Al poco tiempo, la empresa cambió de manos. Los nuevos accionistas pusieron un gerente con buen empuje al que acompañaban, desde el directorio, tres personas: uno de los nuevos dueños y dos directores profesionales.


El bono para el directorio

La empresa en cuestión iba mal. Una comercializadora, donde los dueños y el gerente habían perdido la ilusión por empujar el negocio en un mercado cada vez más competitivo. Al poco tiempo, la empresa cambió de manos. Los nuevos accionistas pusieron un gerente con buen empuje al que acompañaban, desde el directorio, tres personas: uno de los nuevos dueños y dos directores profesionales.





Fusiones y adquisiciones en Arequipa

Arequipa, la principal ciudad fuera de Lima, representa un mercado lo suficientemente grande y pujante para que se hayan podido crear empresas de tamaño atractivo, con tasas de crecimiento envidiables, productos y servicios que trascienden las fronteras nacionales.




¿Qué está pasando con Freeport-McMoRan?, Blog de Joaquín Alcázar, socio gerente de Aurum Consultoría y Mercado, en SEMANAeconómica.com

Freeport-McMoRan, una de las compañías mineras más grandes del mundo y principal accionista de Sociedad Minera Cerro Verde, tiene actualmente una deuda cercana a los US$ 20,000 millones, en un momento inoportuno en que los precios del cobre y del petróleo han alcanzado niveles críticos. Analistas como Daniel Rohr, de Morningstar, han señalado que si la compañía no compromete la venta de parte de sus activos para reducir la deuda, podría terminar en propiedad de sus acreedores.